El calor extremo amenaza los bosques de Mallorca y también afecta a Palma
El calor extremo amenaza pinares y encinares de Balears, con zonas secas en la Tramuntana y efectos que afectan al entorno de Palma.
Los bosques de las Illes Balears, incluidos pinares y encinares, podrían transformarse en garrigas por el aumento constante de las temperaturas durante los últimos veranos. Entre el 21 de junio y el 23 de septiembre se registraron hasta 39 días especialmente calurosos, en una sucesión de olas de calor.
El calor extremo ya está afectando a la flora silvestre, con la aparición de zonas secas en distintos puntos de las islas y especialmente en áreas de la Serra de Tramuntana. La situación también resulta relevante para Palma por la presión que estas condiciones ejercen sobre el entorno natural y los espacios forestales próximos a la ciudad.
Pinos, encinas, acebuches y sabinas, especies capaces de soportar temperaturas elevadas y sequía, están teniendo dificultades para adaptarse y sobrevivir. El riesgo es mayor en terrenos poco profundos orientados al sur.
Además, varias plagas están dañando otros árboles emblemáticos de las Balears, como almendros y olivos. Los expertos señalan que las soluciones pasan por una gestión más amplia y eficaz del territorio.
Información elaborada a partir de IB3 Notícies.