El comedor escolar mejora el rendimiento y reduce desigualdades, según Educo
Un informe de Educo revela que el comedor escolar mejora el rendimiento en Matemáticas y lectura y reclama su gratuidad universal en España.
Cada día, 2,6 millones de niños, niñas y adolescentes en España, cuatro de cada diez estudiantes, utilizan el comedor escolar. Un nuevo informe de Educo, organización en defensa de los derechos de la infancia, concluye que este servicio puede contribuir a mejorar el rendimiento académico, favorecer el aprendizaje y reducir las desigualdades educativas. El documento, publicado este martes, señala que nueve de cada diez estudios científicos que han analizado la relación entre las comidas escolares y los resultados académicos encuentran efectos positivos, especialmente en Matemáticas y lectura.
Según Educo, «resulta más fácil atender en clase cuando no se tiene hambre». La organización lleva más de una década reivindicando que el comedor forme parte del derecho a la educación y sea, por tanto, universal y gratuito. El informe, titulado «El espacio comedor también educa», subraya además que garantizar una comida no basta por sí solo: el tiempo para comer, la organización de los turnos, los espacios, las relaciones entre iguales y el acompañamiento adulto influyen en los beneficios que se obtienen.
El estudio revisa 45 publicaciones científicas de investigaciones realizadas en diez países de la OCDE. Ninguna analiza directamente el caso español, pero sus conclusiones apuntan a que asegurar una comida durante la jornada escolar puede mejorar las condiciones de aprendizaje, sobre todo entre quienes antes no tenían acceso a este servicio. Los resultados no son uniformes: en Corea del Sur las mejoras en Matemáticas se concentraron en los alumnos mayores de Primaria, mientras que en Dinamarca un ensayo no detectó avances en esta asignatura.
La lectura es uno de los ámbitos con más resultados positivos. En Dinamarca, tras tres meses recibiendo comida escolar, los niños leyeron más deprisa y respondieron correctamente a más ejercicios; según las investigadoras, la mejora equivalía aproximadamente al 11% y al 25% del progreso esperado en un curso completo. Además, una investigación en Suecia sobre comidas escolares gratuitas implantadas entre 1959 y 1969 encontró que quienes las recibieron durante toda la Primaria tuvieron ingresos laborales un 3% superiores de media, y un 5,8% entre los procedentes de hogares con menos recursos.
Guiomar Todó, directora general adjunta de Educo, afirma que «el comedor escolar es mucho más que alimentación». Sin embargo, la organización estima que alrededor de 1,2 millones de menores en situación de vulnerabilidad quedan fuera del sistema de becas y ayudas. La desigualdad es especialmente marcada en Secundaria, donde solo el 18% de los centros públicos que imparten ESO dispone de comedor, frente a una implantación mucho mayor en Primaria.
A ello se suma el coste económico: para una familia con dos hijos en el umbral de riesgo de pobreza, pagar ambos comedores puede suponer al menos el 7,6% de sus ingresos anuales. Educo considera que la gratuidad universal reduciría barreras económicas y administrativas, así como el estigma que sufren algunos beneficiarios de ayudas, y reclama al Gobierno y a las comunidades autónomas una hoja de ruta para garantizar el acceso gratuito a todo el alumnado.
Aunque la noticia se refiere a un informe de ámbito estatal y no a Palma en concreto, el debate sobre la gratuidad y el acceso al comedor escolar afecta también a las familias y centros de la capital balear.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.