El Gobierno resta importancia a la tensión con Marruecos antes de la visita real
El Gobierno minimiza la incursión naval marroquí de julio y descarta un choque diplomático ante la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla.
El Gobierno descarta un nuevo choque diplomático con Marruecos y considera un “hecho puntual” la incursión de buques de guerra marroquíes en aguas españolas a finales de julio. Fuentes de Moncloa aseguran que la comunicación entre el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, es fluida.
El Ejecutivo defiende que los Reyes tienen derecho a visitar Ceuta y Melilla, como cualquier otra ciudad española, y sostiene que no debe temerse una reacción por una visita dentro del territorio nacional. La relación bilateral con Rabat es calificada de “excelente”, pese a las diferencias sobre la soberanía de las dos ciudades autónomas y las aguas territoriales de Canarias.
Pedro Sánchez también restó importancia este lunes a la entrada de los buques marroquíes, según confirmó durante una conversación informal con periodistas. El presidente reconoció que ambos países atravesaron momentos de tensión, pero afirmó que la situación se resolvió mediante el diálogo y que se está “recuperando la normalidad”.
La visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta y Melilla se produce casi dos décadas después de la anterior, realizada en 2007 por el entonces rey emérito. En aquella ocasión, Marruecos convocó manifestaciones y retiró a su embajador en Madrid. El Gobierno espera ahora una reacción más suave y señala la asistencia de la embajadora marroquí a la recepción de los Reyes por la Fiesta Nacional como un indicio en ese sentido.
En paralelo, se ha aplazado la Reunión de Alto Nivel con Argelia prevista para finales de octubre en Madrid, debido al adelanto electoral. El Consejo de Ministros aprobó además un plan de más de 45 millones de euros para cubrir gastos extraordinarios de Ceuta y apoyar la recuperación económica tras la crisis migratoria, mientras se han acelerado las ayudas a autónomos y pequeñas empresas.
La cuestión afecta al conjunto de la política exterior española y, por tanto, también se sigue desde Palma, aunque los hechos descritos se concentran en Ceuta, Melilla y las relaciones con Marruecos.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.