Las siete comprobaciones clave para el coche después de un viaje largo
Neumáticos, líquidos, frenos, limpiaparabrisas, luces y limpieza son los puntos que conviene revisar tras un viaje largo.
Tras los desplazamientos del Puente del Pilar, revisar el vehículo es importante para garantizar la seguridad del conductor y del resto de usuarios. El uso intensivo, el calor, las cargas y los atascos pueden acelerar el desgaste de distintos componentes.
Los neumáticos son uno de los elementos prioritarios, ya que son el único punto de contacto con el asfalto. Conviene comprobar su presión, el dibujo y posibles desgastes, deformaciones o grietas. Si la banda de rodadura está a ras del testigo o tiene menos de 3 milímetros de profundidad, se recomienda sustituirlos.
También es necesario revisar los niveles de los líquidos refrigerante, de frenos, lubricante y del limpiaparabrisas. A ello se suma la comprobación de los filtros del aceite, el aire, el combustible y el habitáculo, cuyo mantenimiento ayuda al funcionamiento correcto del vehículo y prolonga su vida útil.
El sistema de frenado requiere una atención especial después de un viaje largo. El calor, los frenazos y el uso prolongado en atascos pueden desgastar las pastillas y los discos, por lo que es aconsejable verificar su estado.
Las escobillas del limpiaparabrisas pueden deteriorarse por el calor y los cambios de temperatura, reduciendo la visibilidad cuando llueve. También conviene comprobar el reglaje de los faros y el estado del plástico que los cubre, así como el de los pilotos traseros, para garantizar una iluminación adecuada.
Por último, una limpieza exhaustiva del interior y el exterior, incluidos los bajos, ayuda a retirar el polvo acumulado y a conservar mejor las superficies y la pintura del coche. Estas recomendaciones son aplicables también a los conductores de Palma que hayan utilizado el vehículo durante el puente.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.