España incorpora siete polinizadores a sus instrumentos de protección legal
España protege siete especies de polinizadores, incluidos cuatro abejorros en peligro de extinción, dos sírfidos vulnerables y una mariposa.
El Gobierno español ha ampliado la protección legal de siete especies de insectos polinizadores debido a su preocupante estado de conservación, sus exigentes necesidades ecológicas y la reducida o fragmentada distribución de sus poblaciones. La medida afecta a seis especies incorporadas al Catálogo Español de Especies Amenazadas y a una incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.
Cuatro especies de abejorros —Bombus confusus, Bombus cullumanus, Bombus gerstaeckeri y Bombus inexspectatus— han sido clasificadas «en peligro de extinción». Todas están presentes en el norte peninsular y se asocian a zonas de elevada altitud, según una nota de la Asociación Española para la Protección de las Mariposas y su Medio (Zerynthia).
Además, dos especies de sírfidos, Mallota dusmeti y Meligramma cingulata, conocidas como moscas de las flores, se incorporan al catálogo en la categoría de «vulnerable». Sus ejemplares adultos visitan las flores y actúan como polinizadores, mientras que sus fases larvarias presentan una gran diversidad de modos de vida y una destacada importancia ecológica.
La mariposa hormiguera de las gencianas (Phengaris alcon) pasa a formar parte del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, lo que supone su reconocimiento como especie protegida en el ámbito estatal.
La actualización ha contado con especialistas de las universidades Complutense de Madrid, Salamanca y Alicante, además de Zerynthia. Los expertos subrayan que la conservación de estos insectos debe tener en cuenta no solo su papel en la polinización, sino también sus ciclos biológicos y sus interacciones con otros organismos.
La medida cobra relevancia ante el impacto del calentamiento y de los fenómenos climáticos extremos sobre los abejorros. Un estudio publicado en Nature calcula que entre el 38 % y el 76 % de las especies europeas actualmente no amenazadas perderán al menos un 30 % de su territorio entre 2061 y 2080. Las especies de ambientes árticos y alpinos podrían perder al menos el 90 % de su territorio en ese periodo.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.