La aceleración de la Tierra plantea un reto inédito para los relojes digitales
La aceleración terrestre podría llevar a eliminar un segundo de los relojes y obligar a adaptar sistemas digitales de todo el mundo.
La variación en la velocidad de rotación de la Tierra podría obligar a introducir por primera vez un segundo intercalar negativo, una medida que eliminaría un segundo de los relojes y pondría a prueba la infraestructura tecnológica mundial.
Los relojes atómicos basados en cesio-133 mantienen una precisión extremadamente estable, mientras que el planeta acelera, frena y se tambalea por factores como la dinámica de su núcleo líquido y el deshielo de los polos. Esta diferencia ha separado progresivamente el tiempo astronómico del tiempo utilizado por los sistemas digitales.
Desde 1972, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia ha añadido periódicamente un segundo a la medianoche del Tiempo Universal Coordinado (UTC) para ajustar los relojes atómicos a la rotación terrestre. Sin embargo, en los últimos años la Tierra ha acelerado y las jornadas se han acortado en fracciones de milisegundo.
Restar un segundo supondría que los sistemas pasaran de las 23:59:58 a las 00:00:00, omitiendo el segundo 59. Según el texto, este salto podría afectar a redes financieras, telecomunicaciones, servidores en la nube y sistemas de navegación por satélite que necesitan una sincronización continua.
La Oficina Internacional de Pesas y Medidas preveía eliminar progresivamente los segundos intercalares hasta 2035, pero los planes podrían adelantarse. Delegados de distintos países se reunirán el próximo mes en Versalles, durante la 28ª Conferencia General de Pesas y Medidas, para votar una resolución que plantea fijar el cambio definitivo el 20 de mayo del año que viene.
El nuevo sistema permitiría que el tiempo atómico y la rotación terrestre se separasen de forma natural. Los expertos citados calculan que harían falta milenios para acumular una diferencia física de una hora, momento en el que podría estudiarse una solución como una hora intercalar. La decisión también afectaría a los sistemas digitales utilizados en Palma, aunque el texto no detalla medidas específicas para la capital balear.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.