La crisis energética global agota las reservas y amenaza con más inflación
El petróleo llega a 110 dólares, las reservas energéticas caen y crece el riesgo de inflación y tipos altos en todo el mundo.
La economía mundial afronta una presión creciente tras el shock energético desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero. Aunque la crisis más temida no se ha materializado, el petróleo ha alcanzado los 110 dólares por barril y el margen de maniobra de los países se reduce.
Arabia Saudí ha cerrado un oleoducto estratégico, mientras que la toma de una isla y de una ciudad portuaria del mar Rojo por parte de la milicia hutí podría limitar aún más el transporte marítimo. Las negociaciones entre países del Golfo también han fracasado. El resultado son apagones, racionamiento y protestas en distintas regiones del mundo.
China ha contribuido a contener temporalmente los precios al reducir sus importaciones de crudo y utilizar sus reservas. Estados Unidos, Japón y varios países europeos también han recurrido a sus propios almacenamientos. Sin embargo, las reservas de los 38 miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos han caído a sus niveles más bajos en décadas, según la Administración de Información Energética estadounidense.
David L. Goldwyn, exdiplomático de Estados Unidos y antiguo funcionario del Departamento de Energía, prevé precios de entre 80 y 100 dólares por barril como mínimo hasta 2027. Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics, advierte de que los inventarios son muy bajos y de que no hay señales de reapertura de los estrechos. El encarecimiento del combustible y de los fertilizantes amenaza con elevar los costes de los alimentos y el transporte.
El Banco Asiático de Desarrollo calcula que la inflación en Asia subirá al 5,2% este año, frente al 3% del anterior. En Europa, Reino Unido y Estados Unidos podría mantenerse entre el 3,5% y el 4% hasta, al menos, mediados del próximo año. Esta situación presiona a los bancos centrales para elevar los tipos de interés, lo que encarecería los préstamos y frenaría la actividad, con especial impacto en economías como la alemana.
La crisis también afecta a los países del Golfo, África y América Latina. El Fondo Monetario Internacional prevé una contracción del 8,6% para la economía de Qatar este año, mientras que la de Arabia Saudí cayó un 4,8% interanual en el segundo trimestre. A esta situación se suman los aranceles, los riesgos alimentarios asociados al fenómeno de El Niño y unos déficits públicos en máximos históricos, factores que dificultan que las economías, también las de una comunidad abierta y dependiente del transporte como Baleares, puedan esquivar el impacto global.
Información elaborada a partir de Ara Balears.