Un estudio relaciona el campo magnético débil con cambios en el envejecimiento
Un estudio con moscas vincula un campo magnético muy débil con cambios mitocondriales, físicos y de supervivencia, sin conclusiones humanas.
Una investigación de la Universidad de Nottingham, publicada en la revista Aging, apunta a que una reducción drástica del campo magnético terrestre puede alterar el funcionamiento de las mitocondrias, el rendimiento físico y la supervivencia de un organismo. El estudio se realizó con moscas de la fruta y no permite extraer conclusiones directas sobre el envejecimiento humano.
Los investigadores compararon moscas sanas con ejemplares que presentaban una mutación en el gen Pink1, utilizada como modelo de algunas características del Parkinson de aparición temprana, como la disfunción mitocondrial, los problemas de movimiento y una menor longevidad.
Los insectos fueron expuestos a un campo magnético de unos 5 nanoteslas, muy por debajo de los aproximadamente 25-60 microteslas del campo geomagnético terrestre. En las moscas con la mutación, la supervivencia aumentó alrededor de un 20%, aunque también empeoró su capacidad para trepar. En cambio, las moscas sanas mejoraron ciertos aspectos locomotores, pero registraron una menor supervivencia.
El equipo observó cambios en la respiración mitocondrial y en la cadena de transporte de electrones, incluido un aumento de la actividad del complejo II en las moscas sanas. También detectó modificaciones en la producción de radicales libres, con diferencias entre los animales sanos y los que tenían la mutación.
Los autores consideran que estos resultados abren nuevas líneas para estudiar la relación entre el campo magnético, el metabolismo celular, el envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas. No obstante, remarcan que se trata de un experimento de laboratorio con moscas y un modelo genético concreto, por lo que no demuestra que el campo magnético terrestre determine el envejecimiento de las personas ni que modificarlo prolongue la vida.
La investigación, difundida por Diario de Mallorca y de interés científico para los lectores de Palma, plantea así una posible conexión entre un factor físico del entorno y la biología, pendiente de confirmación en otros organismos.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.