Un estudio sugiere que el calentamiento podría haber frenado una nueva glaciación
Un estudio en Science apunta a que el calentamiento provocado por el ser humano podría haber frenado el inicio de una nueva glaciación hace 2.000 años.
La actividad humana que intensifica el cambio climático podría haber interrumpido un proceso natural de enfriamiento ligado a una próxima Edad de Hielo, que habría comenzado hace unos 2.000 años. Así lo plantea una investigación publicada en la revista Science, encabezada por el geólogo Nicolás Young, de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos.
El estudio sostiene que los últimos restos de la gigantesca capa de hielo Laurentide, que durante el Pleistoceno cubrió buena parte de Canadá y el norte de Estados Unidos, habían empezado a expandirse de nuevo antes de que el calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero invirtiera la tendencia. Los restos de esa capa sobreviven en el casquete glaciar de Barnes, en la isla de Baffin, en el territorio canadiense de Nunavut.
Para reconstruir su evolución, los científicos analizaron vegetación conservada bajo el hielo y rocas expuestas por el retroceso del glaciar, aplicando técnicas de datación con carbono 14 y berilio 10. Los resultados indican que el casquete alcanzó su extensión mínima hace unos 3.600 años y comenzó a crecer de nuevo hace aproximadamente 2.000. La expansión continuó hasta mediados del siglo XX, cuando el casquete alcanzó su máxima extensión reciente alrededor de 1960. Desde entonces pierde hielo, porque el deshielo estival supera la nieve acumulada en invierno, algo que los investigadores atribuyen al aumento de las temperaturas de verano asociado al calentamiento provocado por el ser humano.
Un artículo de perspectiva publicado también en Science señala que el calentamiento global podría haber abortado ese inicio de glaciación, lo que apunta a la capacidad de las emisiones para contrarrestar tendencias naturales que actúan a escalas de miles de años. Según los modelos citados por el equipo, el casquete de Barnes podría desaparecer por completo en los próximos siglos.
Los propios autores matizan el alcance de los resultados. La evidencia procede de un único casquete del Ártico canadiense y solo identifica una fase temprana de reexpansión, por lo que considerarla el comienzo de la próxima glaciación es una interpretación que deberá contrastarse en futuros estudios. Tampoco puede darse por cancelada para siempre la próxima glaciación, cuya llegada depende de los ciclos orbitales terrestres, de la concentración de gases de efecto invernadero y de otras variables climáticas.
La Tierra permanece técnicamente en una larga era glacial, iniciada hace unos 34 millones de años, porque conserva grandes masas de hielo permanentes en los polos. Lo que suele llamarse Edad de Hielo son fases más frías dentro de esa era, que alternan con periodos interglaciares como el actual. El último período glacial terminó hace unos 11.700 años.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.