Una educadora canina pide entender la emoción detrás de la reactividad
La educadora Andrea Muñiz explica que la reactividad canina puede deberse al miedo, la frustración o el estrés.
La educadora canina Andrea Muñiz sostiene que los perros que ladran, se lanzan contra otros animales o reaccionan ante personas pueden tener un sistema nervioso desbordado. La especialista plantea analizar el origen de estas conductas antes de intentar eliminarlas durante los paseos.
Según Muñiz, la reactividad es la manifestación visible de emociones como el miedo, la frustración o el exceso de estrés. Un perro asustado puede ladrar para alejar aquello que le preocupa, mientras que uno frustrado puede reaccionar al no poder acercarse a lo que desea.
La educadora considera que interpretar estos episodios como un problema de obediencia puede prolongar la situación. “Detrás de cada estallido de tu perro hay una emoción que pide ser atendida”, afirma, y añade que la conducta debe entenderse como un mensaje y no como un desafío.
Muñiz desaconseja corregir al animal cada vez que reacciona mediante tirones de correa, enfados u otras interrupciones. También advierte de que recurrir únicamente a premios puede actuar como un parche si no se aborda la inseguridad o la emoción que provoca la respuesta.
Para favorecer que el perro se sienta seguro, recomienda valorar el uso de correas de entre tres y cinco metros, siempre que el tutor sepa manejarlas, y ofrecer más autonomía durante el paseo. En su opinión, forzar determinadas rutas o limitar la exploración puede aumentar el miedo y las reacciones.
La información, publicada por Diario de Ibiza, puede ser de interés para las familias de Palma que conviven con perros, aunque las recomendaciones de Muñiz se plantean con carácter general y no se refieren a un caso concreto de la capital balear.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.