Una joven de 17 años atiende a los heridos del accidente ferroviario de Urda
Eduarda, de 17 años, relata cómo atendió a heridos en el accidente del tren Iryo en Urda, con 68 muertos y más de 120 heridos.
Eduarda, una viajera de 17 años que iba en el coche 6 del tren Iryo a Sevilla con sus dos gatos, relata cómo vivió el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha provocado la muerte de 68 personas y más de 120 heridos. Según explica, notó el frenazo, se agarró a lo que pudo y, gracias a ello, no sufrió daños.
Tras bajar del tren siniestrado, la joven decidió quedarse a ayudar. Como relata, se quedó junto a un chico herido al que le tomó el pulso para que no se fuera. También describe escenas de caos, con pasajeros intentando sacar a personas de entre los escombros y otros usando un extintor para apagar un vagón que estaba en llamas. Afirma haber visto "cosas que no debería haber visto en mi vida", con heridos desfigurados y miembros amputados.
Poco después empezaron a llegar vecinos de Urda con mantas y agua. Uno de ellos la llevó en su coche hasta el polideportivo de la localidad, donde una familiar fue a buscarla para regresar a Madrid.
El pabellón polideportivo de Urda, al que fueron trasladados decenas de heridos leves, se convirtió en un puesto médico avanzado. Allí los viajeros fueron atendidos por médicos y psicólogos, y sirvió como punto de encuentro para que familiares y amigos pudieran localizarlos.
Aunque la noticia se origina en la provincia de Toledo, la publicamos desde Palma por su magnitud y por el interés general que despierta entre los viajeros de las Illes Balears.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.