La historia de Lomo Apolinario: de las fincas de 1830 a la iglesia de San Vicente de Paúl
Origen del barrio de Lomo Apolinario: la familia Apolinario, la iglesia de San Vicente de Paúl de 1916 y el internado que marcó su historia en la capital.
El barrio de Lomo Apolinario, en la capital grancanaria, debe su nombre a la familia Apolinario, que a comienzos del siglo XIX impulsó una intensa explotación agrícola en la zona. Según el texto original de La Provincia, don Joaquín Apolinario adquirió en 1830 un conjunto de fincas en este entorno de lomas y campos de cultivo, en la parte baja del lomo, un espacio que con el tiempo acabaría convertido en el actual polígono industrial de Miller Bajo.
Durante decenios, las tierras de la familia fueron uno de los principales focos agrícolas en las inmediaciones de la ciudad, donde numerosas familias trabajaban la tierra y garantizaban el sustento de la zona. Con el relevo generacional, su heredera, doña Pino Apolinario, tuvo un papel decisivo en el desarrollo social de los vecinos que se asentaban en el lomo.
Por iniciativa suya se levantó la iglesia de San Vicente de Paúl, inaugurada oficialmente en 1916 y convertida en el corazón del barrio. Los Padres Paúles se ocuparon de la educación de los hijos de los trabajadores agrícolas en una época en la que el acceso a la enseñanza en los barrios periféricos era muy limitado.
La labor social se completó con las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que dirigieron durante décadas el internado Nuestra Señora de los Ángeles, un centro educativo y asistencial que atendió a jóvenes de distintos puntos de la Isla hasta su cierre en la década de los 70.
Este recorrido histórico explica cómo la visión de una familia terrateniente de 1830 terminó dando nombre y identidad a uno de los puntos clave del mapa de Las Palmas de Gran Canaria, cuyo crecimiento urbano transformó el lomo en el barrio residencial que hoy conocen sus vecinos.
Información elaborada a partir de La Provincia.