OpenAI y Meta aceleran la carrera por convertir la IA en asistente personal
OpenAI y Meta compiten con agentes de IA capaces de automatizar tareas, mientras crecen las dudas sobre privacidad y ciberseguridad.
OpenAI y Meta compiten por convertir los agentes de inteligencia artificial en productos de uso masivo, con herramientas capaces de leer correos, organizar citas, realizar compras o ejecutar otras tareas en nombre del usuario. La carrera se ha intensificado tras el lanzamiento de Dots, de OpenAI, y Muse, de Meta.
OpenAI presentó Dots a finales de septiembre en San Francisco y orienta inicialmente esta función a las empresas. Meta, que ingresó más de 140.000 millones de dólares en 2025 principalmente por publicidad, ofrece Muse de forma gratuita para atraer al público y ganar cuota de mercado. Según Sensor Tower, la aplicación de la compañía fue la más descargada del último mes en Estados Unidos.
El desarrollo de estos agentes marca un cambio en la competición tecnológica: el reto ya no se centra únicamente en crear modelos más potentes, sino en diseñar productos sencillos y útiles. En esta carrera también participan Grok Bot, de xAI; Gemini Spark, de Google; Instinct y Claude Duet, de Anthropic, todavía no disponible para el público.
Las compañías trabajan además en dispositivos físicos para facilitar la interacción con los asistentes. OpenAI prepara, junto al diseñador Jony Ive, un producto que llegará a partir de febrero de 2027. Meta prevé comercializar antes de Navidad Muse Charm, un dispositivo de bolsillo con cámaras, pantalla táctil y un colgante.
La llamada «tamagotchización» de la IA alude a la estrategia de presentar estos agentes con una imagen cercana y similar a la de un juguete, aunque estén destinados a adultos. El objetivo es hacer más accesible una tecnología que puede asumir tareas cada vez más complejas.
El acceso a información personal, desde cuentas bancarias hasta historiales médicos, plantea riesgos para la privacidad y la ciberseguridad. Se han denunciado errores como falsificación de datos, cancelaciones indebidas y acciones no autorizadas. Por ahora, estos agentes no están disponibles en la Unión Europea. La evolución de este mercado también afecta a los usuarios de Las Palmas de Gran Canaria, aunque el texto no recoge ninguna implantación concreta en la ciudad.
Información elaborada a partir de La Provincia.