Un dermatólogo de Vithas Tenerife advierte que la protección solar debe mantenerse también en otoño
El doctor Gabriel Marrero, de Vithas Tenerife, recuerda que el índice UV en Canarias exige protección solar durante todo el año, también en otoño.
La protección frente al sol no debe relajarse después del verano. Así lo advierte el doctor Gabriel Marrero, especialista en dermatología del Hospital Vithas Tenerife, que recuerda que otoño, invierno y primavera mantienen niveles elevados de radiación ultravioleta y que la prevención debe mantenerse durante todo el año. Según el especialista, esto es especialmente importante en Canarias por su ubicación geográfica, sus condiciones climáticas y la posibilidad de practicar actividades al aire libre en cualquier estación.
El doctor Marrero explica que el indicador de referencia para valorar el riesgo de exposición solar no es la temperatura ni la época del año, sino el índice ultravioleta (UV), que en Canarias puede alcanzar valores superiores a los habituales en el verano peninsular. Una jornada fresca o nublada puede presentar radiación suficiente para dañar la piel, y que no aparezca una quemadura visible no significa que la exposición haya sido inocua.
La información llega en un momento en que la Unidad de Dermatología del hospital incorpora a los especialistas María del Mar Pestana y Héctor Morales, además del propio Marrero, que se suman a la doctora Esther Theis. Según el centro, estas incorporaciones refuerzan la atención dermatológica en la isla y potencian áreas como la oncología cutánea y la dermatología pediátrica, con un enfoque que abarca desde el diagnóstico hasta el seguimiento de cada paciente.
En cuanto a las revisiones, el especialista subraya que la frecuencia debe individualizarse según los antecedentes y el riesgo. Las personas con cáncer cutáneo previo, inmunosupresión o numerosos lunares atípicos pueden necesitar controles más estrechos, mientras que para una persona sin síntomas ni factores de riesgo no existe un intervalo universal respaldado por evidencia suficiente. Ante una lesión sospechosa, recomienda consultar cuanto antes, independientemente de cuándo fue la última revisión. Entre las señales de alarma figuran una lesión nueva que crece, una herida que no cicatriza o sangra repetidamente y los cambios en un lunar, para lo que la regla ABCDE sigue siendo una herramienta útil.
El artículo también desmonta varios bulos frecuentes, como que el sol no hace daño si no hace calor, que no quemarse implica ausencia de riesgo, que la crema protege al cien por cien o que los melanomas siempre salen de un lunar. Asimismo, advierte de que las cabinas de bronceado no deben usarse para obtener vitamina D. Entre las recomendaciones básicas, figuran consultar diariamente el índice UV, buscar sombra en las horas centrales del día, usar ropa protectora, sombrero de ala ancha, gafas con filtro UV y un protector de amplio espectro con FPS 30 o superior, renovado periódicamente.
Información elaborada a partir de La Provincia.