Hallan glóbulos rojos fosilizados de un dinosaurio brasileño de hace 115 millones de años
Científicos internacionales hallan glóbulos rojos y restos de hemoglobina fosilizados en un dinosaurio brasileño de hace 115 millones de años.
Un equipo internacional de investigadores ha encontrado las primeras pruebas químicas inequívocas de sangre de dinosaurio fosilizada, con una antigüedad de unos 115 millones de años. El estudio, publicado este lunes en la revista científica PNAS, analiza los huesos de las patas traseras de un ejemplar de Aratasaurus museunacionali, un terópodo que habitó lo que hoy es el noreste de Brasil.
Los científicos aplicaron técnicas de microscopía, espectroscopía y análisis molecular sobre los diminutos canales vasculares de esos huesos. Allí descubrieron numerosas estructuras esféricas que recuerdan a los glóbulos rojos, así como una molécula esencial de la hemoglobina y compuestos derivados de su degradación. Hasta ahora se creía que estas moléculas orgánicas no podían sobrevivir durante tantos millones de años.
Según los responsables del trabajo, liderado por paleontólogos de Australia, Estados Unidos y Japón, el hallazgo supera a estudios anteriores, como el del Imperial College de Londres en 2015, el del equipo español que encontró restos en ámbar en 2017 o el de científicos estadounidenses del año pasado sobre un T-Rex. El equipo afirma que se trata de la primera prueba química directa e inequívoca de glóbulos rojos fosilizados de dinosaurios.
Los análisis indican que las células estaban mineralizadas con hausmannita, un óxido de manganeso que habría ayudado a estabilizarlas. Además, el animal quedó enterrado rápidamente en un entorno pobre en oxígeno y con abundante actividad microbiana, condiciones que favorecieron esta excepcional conservación.
Kliti Grice, investigadora de la Universidad de Curtin y autora principal del estudio, calificó el descubrimiento de «histórico», al ofrecer una ventana molecular directa a la fisiología de animales extintos. Según explicó, no sirve para revivir dinosaurios, sino para conocer mejor su sangre, su metabolismo y su actividad física.
Martin Van Kranendonk, de la misma universidad, señaló que el trabajo también puede ser clave para la astrobiología, al ayudar a identificar en otros mundos rastros de vida antigua. Aunque la noticia tiene su origen en Brasil y en la comunidad científica internacional, no hay vínculos documentados con Pontevedra más allá de su interés divulgativo para los lectores de la capital.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.