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Los psicólogos de emergencias atienden las heridas invisibles de las catástrofes, desde Angrois hasta Toledo

Psicólogos del GIPCE explican cómo atienden a víctimas y familias tras catástrofes, desde el Alvia de Angrois hasta el accidente ferroviario de Urda (Toledo).

Redacción · Pontevedra 2 min de lectura

Conxita López, psicóloga del Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias (GIPCE) del Colegio Oficial de Psicología de Galicia, recuerda la dureza de la atención a las familias de las víctimas del Alvia en Angrois en 2013, cuando se habilitó el Multiusos Fontes do Sar como tanatorio provisional. Según relata, era un lugar donde ya no había espacio para la esperanza y las familias estaban «completamente rotas por el dolor».

El reportaje sitúa esta memoria a raíz de la colisión de dos trenes de alta velocidad, un AVE de Renfe y un Iryo, en la localidad toledana de Urda, que provocó el descarrilamento de varios vagones, algunos de ellos precipitados por un terraplén. El siniestro se produjo nueve meses después de la tragedia de Adamuz.

El GIPCE, que lleva tres décadas acompañando a personas afectadas por grandes tragedias en Galicia, como el accidente de rally de A Coruña en 2015 o el naufragio del Villa de Pitanxo en 2022, actúa coordinándose desde el Puesto de Mando Avanzado. Su labor incluye asesorar a los responsables de la emergencia, por ejemplo en cómo comunicar información a la prensa, y realizar una triaje psicológico para priorizar a quienes presenten síntomas más complejos.

Según las profesionales citadas, la comunicación de una muerte a los familiares debe hacerse de forma presencial, en un lugar reservado y con palabras claras y sencillas. Con los supervivientes, la intervención busca reforzar sus redes de apoyo y recuperar cierta sensación de control, reconociendo las acciones que tomaron durante la emergencia. López advierte asimismo de frases como «tienes que ser fuerte» o «no llores», y subraya que lo esencial es acompañar, incluso en silencio.

El texto añade que los profesionales de emergencias también necesitan espacios donde expresar lo vivido tras la intervención, y que los planes de emergencia y los simulacros han mejorado desde 2013.

Información elaborada a partir de Faro de Vigo.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de Faro de Vigo · Ver original

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