Navantia bota en Ferrol con cuatro meses de adelanto la fragata F-112 Roger de Lauria
Navantia botó en Ferrol la fragata F-112 Roger de Lauria con cuatro meses de adelanto, dentro del programa F-110 de cinco unidades para la Armada.
La segunda de las cinco fragatas F-110 que Navantia construye para la Armada española ya está a flote. El astillero de Ferrol acogió la botadura de la F-112 Roger de Lauria, que abandonó las gradas cuatro meses antes de lo previsto y casi tres años después del inicio de su construcción. La ceremonia se celebró durante la pleamar, ante centenares de trabajadores, familiares, vecinos y representantes institucionales.
La escritora Almudena de Arteaga, descendiente del almirante que da nombre al buque, ejerció de madrina. La fragata mide 145 metros de eslora y 18 de manga.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, calificó la botadura de «hito» y aseguró que su construcción demuestra «la capacidad, el conocimiento y la especialización tecnológica» de las empresas participantes. Según sus palabras, la cooperación institucional y la experiencia de la compañía han permitido desarrollar «la fragata más avanzada del mundo». Por su parte, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, destacó el «esfuerzo de ingeniería, investigación y desarrollo» del programa y su contribución a «impulsar la economía de la bahía de Ferrol, de Galicia y de España».
El programa de las cinco fragatas supone una inversión superior a 4.900 millones de euros y genera alrededor de 2.100 empleos en la planta ferrolana. La F-112 incorpora tecnologías para mejorar sus capacidades operativas y reducir las necesidades de mantenimiento, entre ellas un sistema de representación virtual que reproduce el funcionamiento del barco a partir de la información de sus equipos, una estructura que agrupa sensores y radares para dificultar su detección y espacios preparados para vehículos no tripulados. Su diseño permite intervenir en operaciones contra submarinos, amenazas aéreas y buques de superficie.
La botadura abre una nueva etapa en la construcción, que continuará con la instalación y puesta en funcionamiento de los sistemas hasta la entrega, prevista para 2029. La primera unidad, la F-111 Bonifaz, empezará las pruebas de mar en 2027 y llegará a la Armada en 2028, mientras la F-113 avanza con cinco bloques colocados en grada y la F-114 ha iniciado su fabricación.
Las cinco fragatas garantizan actividad en los próximos años, pero el sector naval reclama nuevos pedidos para mantener la ocupación cuando concluya la serie, marcada para 2032. Los representantes sindicales llevan tiempo defendiendo la construcción de otras dos unidades, posibilidad que cobró nuevo impulso después de que Navantia y la Armada anunciaran el 23 de octubre que estudian una evolución de las F-110 con mayores capacidades de defensa antiaérea y antimisil.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.