El pinzón azul, ave exclusiva de Tenerife y símbolo natural de la Isla
El pinzón azul, ave exclusiva de Tenerife ligada a los pinares y símbolo natural de la Isla, y las amenazas que afronta su conservación.
Tenerife alberga una especie de ave que no vive de forma natural en ninguna otra isla del mundo: el pinzón azul (Fringilla teydea). Este pájaro está ligado a los pinares canarios y destaca por los tonos azulados de los machos. Su singularidad le ha valido un lugar entre los símbolos naturales de la Isla, junto al drago canario.
Se trata de un ave de pequeño tamaño, de hasta 16,5 centímetros de longitud y con una envergadura de entre 26,5 y 31,5 centímetros. Su cuerpo robusto y su pico relativamente grande son dos de sus rasgos más reconocibles. Los machos presentan un plumaje grisáceo con matices azulados, mientras que las hembras y los ejemplares jóvenes lucen tonos pardos y grisáceos más discretos. Puede confundirse con el pinzón vulgar, aunque su constitución es más robusta y su pico, mayor.
Su alimentación gira en torno a los piñones, que busca tanto en el suelo como en las ramas de los pinos. En primavera incorpora además insectos, fundamentales para alimentar a las crías. Su hábitat natural son los bosques de pino canario, así como pinares plantados y algunas repoblaciones de pino de Monterrey, generalmente entre los 1.000 y los 2.000 metros de altitud.
El pinzón azul es una especie sedentaria: los desplazamientos más largos registrados no superan los cinco kilómetros. Durante el invierno puede formar grupos junto a otras aves, mientras que en primavera los machos se vuelven territoriales. La puesta se produce entre mayo y junio, con no más de dos huevos, y la incubación, a cargo de la hembra, dura entre 13 y 14 días.
Según las estimaciones recogidas en el Libro Rojo de las Aves de España de 2021 y en el III Atlas de las aves en época de reproducción en España, su población se sitúa entre los 2.000 y los 5.000 ejemplares. La cifra es una estimación y no un censo actualizado. Entre las principales amenazas figuran los incendios forestales, la alteración del hábitat, la captura ilegal, la depredación por gatos, los atropellos y las sequías vinculadas al cambio climático.
La Ley 7/1991, de símbolos naturales de Canarias, reconoce al pinzón azul y al drago canario como símbolos naturales de Tenerife. La conservación de la especie depende sobre todo de proteger los pinares donde vive, reforzando la prevención de incendios, combatiendo el comercio ilegal y realizando censos periódicos.
Información elaborada a partir de El Día.