Las infraestructuras del futuro deberán generar bienestar, confianza y valor para el planeta
Expertos de ACCIONA, ICEX, ProChile y el Perú debaten cómo construir infraestructuras resilientes, digitales y regenerativas que aporten valor a largo plazo.
Las infraestructuras del futuro no solo deben cumplir su función básica de conectar territorios y prestar servicios, sino también contribuir a recuperar espacios naturales, reducir emisiones, anticipar riesgos climáticos y crear ciudades más habitables. Así lo defendió una mesa de expertos organizada por Prensa Ibérica y ACCIONA, con la participación de Juan Gil, director Global de Contratación de Construcción de ACCIONA; Marcos Martínez Piélago, Investor Services Manager de ICEX Invest in Spain; Gabriel Guggisberg, director de la Oficina Comercial de Chile en España (ProChile Madrid), y Silvia Seperack, consejera Económico Comercial del Perú en el Exterior de Madrid.
Según Juan Gil, una de las claves para evitar retrasos y sobrecostes es impulsar modelos de colaboración abiertos entre administraciones y empresas. En algunos mercados internacionales, ambas partes desarrollan el proyecto de forma conjunta y comparten la información económica que justifica el precio de la obra, lo que permite anticipar dificultades antes de que se conviertan en conflictos. Gabriel Guggisberg subrayó la importancia de contar con reglas claras, instituciones técnicamente preparadas y mecanismos de supervisión durante toda la vida útil de los proyectos, e indicó que incorporar el mantenimiento a la planificación del ciclo de vida puede reducir costes hasta un 20%. Por su parte, Silvia Seperack explicó que la reforma del marco de asociaciones público-privadas en Perú busca facilitar modificaciones contractuales y resolver controversias sin recurrir a largos procesos de arbitraje.
La digitalización aparece como otra vía para aprovechar mejor lo ya construido. Marcos Martínez Piélago citó el proyecto SIMPLE, vinculado a la digitalización de la logística portuaria española, como ejemplo de cómo compartir información fiable entre transportistas, operadores, autoridades y empresas puede reducir esperas y mejorar la eficiencia. También se habló de la intermodalidad en las ciudades, con sistemas de pago integrados para metro, autobús y cercanías, y de la automatización del transporte público, con referencias a la línea 6 del metro de Madrid y a las líneas sin conductor de Santiago de Chile.
La inteligencia artificial, los sensores y los gemelos digitales permiten, además, conocer mejor el estado de instalaciones y equipos, detectar anomalías y planificar el mantenimiento. Guggisberg puso el acento en la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, sequías y episodios de calor intenso, y defendió sistemas urbanos integrados que coordinen drenaje, abastecimiento, transporte, energía y telecomunicaciones. En el caso peruano, Seperack señaló que la complejidad geográfica del país hace de la conectividad un reto prioritario, y citó el desarrollo del puerto de Chancay y la articulación de corredores multimodales como oportunidades para impulsar la producción y el acceso a nuevos mercados.
Por último, Juan Gil habló de las infraestructuras regenerativas, que van más allá de reducir su impacto ambiental para contribuir positivamente al territorio. Como ejemplo citó el almacenamiento hidráulico reversible, que aprovecha la electricidad disponible para bombear agua a un nivel superior y recuperarla mediante generación hidroeléctrica cuando aumenta la demanda. La noticia es de ámbito nacional e internacional y se enmarca en la provincia como parte del debate sobre inversiones en infraestructuras que afectan al conjunto de la sociedad.
Información elaborada a partir de El Día.