Sebastián Cortés transforma el desahucio familiar en una canción sobre la vivienda
Sebastián Cortés convierte el desahucio de su familia en «Mi casa no es mi casa», una canción sobre vivienda y pérdida del hogar.
El cantante, compositor y productor Sebastián Cortés ha convertido el desahucio de su familia de la vivienda de protección oficial en la que creció, en Leganés (Madrid), en la canción «Mi casa no es mi casa». El tema aborda la pérdida del hogar y las dificultades para acceder a una vivienda en España.
Cortés, nacido en Colombia en 2001 y criado en Madrid, vivió aproximadamente durante una década en ese piso junto a su familia. Según relata, la vivienda terminó en manos de un gran fondo de inversión y, tras la operación, aumentaron los alquileres, lo que complicó la situación de numerosas familias del inmueble.
La familia recibió varios avisos de desahucio. Aunque logró detener el primero, sus padres acabaron abandonando la vivienda ante el desgaste del procedimiento, aproximadamente en 2020, según recuerda el artista. «Yo no puedo volver a la casa de mi infancia, yo no puedo volver a mi habitación de la infancia», lamenta.
La canción nació en julio y se publicó coincidiendo con una etapa de mayor implicación del músico en las movilizaciones por el derecho a la vivienda. Cortés asegura que ha participado en la acampada vinculada al movimiento del 16S, donde asistió a asambleas y debates, colaboró en la limpieza y trabajó en la preparación y reparto de comida y café.
El artista defiende que estas protestas no reclaman vivienda gratuita, sino unas condiciones que permitan acceder a un hogar. «Queremos algo tan básico como poder tener una casa», resume. Su compromiso social también incluye la defensa de la educación y la sanidad públicas.
La historia se sitúa fuera de Canarias, pero aborda un problema de alcance estatal —el acceso a la vivienda y la pérdida de hogares— que también forma parte del debate social que siguen los vecinos de Santa Cruz de Tenerife.
Información elaborada a partir de El Día.