El sevillano Aníbal Ollero alerta del avance chino en la robótica europea
El investigador sevillano Aníbal Ollero alerta del avance de China en la robótica europea y reclama más financiación para investigar.
El investigador e ingeniero sevillano Aníbal Ollero, director del laboratorio de Robótica de AICIA-Universidad de Sevilla y del Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC), advierte de que empresas chinas están comprando buena parte de las compañías europeas del sector de la robótica.
Ollero, considerado uno de los grandes expertos mundiales en drones, sostiene que Europa es pionera en ámbitos como los drones de uso civil y los pájaros robóticos, pero está perdiendo posiciones por la falta de financiación y de apoyo a proyectos estratégicos. “Somos pioneros mundiales en robótica, pero la mayoría de nuestras empresas se las están quedando compañías chinas”, afirma.
El investigador sevillano reclama mantener las condiciones para que los grupos de investigación puedan competir internacionalmente. Según explica, China está destinando grandes inversiones y proporcionando recursos humanos a nuevos proyectos, mientras que en Europa los problemas financieros y los retrasos en la financiación provocan la salida de investigadores hacia otros países.
Ollero también critica la división progresiva de los grupos científicos españoles. A su juicio, la creación de equipos cada vez más pequeños reduce los recursos y aleja parte de la investigación de las necesidades tecnológicas reales. Frente a ello, defiende una mayor colaboración y proyectos de más dimensión, como los que impulsó tras su experiencia en la Carnegie Mellon University de Estados Unidos.
Desde Sevilla, su equipo trabaja además en aplicaciones espaciales y en la retirada de basura espacial. El proyecto europeo que coordina plantea utilizar un láser instalado en un globo estratosférico, a 35 kilómetros de altura, para sacar de órbita fragmentos de menos de diez centímetros sin recurrir a sistemas láser de gran potencia desde tierra.
El investigador defiende que los robots colaboren con las personas y no sustituyan de forma general el empleo. Entre sus posibles usos señala trabajos peligrosos, como las labores en altura, donde los drones podrían recibir instrucciones de un trabajador o actuar de forma autónoma.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.