Investigadores andaluces identifican un gen ligado a más daño cardíaco en hombres
Investigadores de la Universidad de Jaén identifican el gen Walras, relacionado con mayor daño cardíaco en modelos masculinos.
Un equipo de la Universidad de Jaén ha identificado el gen no codificante Walras, más activo en modelos masculinos con enfermedades cardíacas que en los femeninos. El hallazgo, realizado en células humanas ‘in vitro’ y modelos de ratón, abre una posible vía para desarrollar futuras terapias contra determinadas cardiopatías.
La investigación parte de una diferencia conocida: las enfermedades cardiovasculares presentan una mayor prevalencia y, en muchos casos, una evolución más grave en los hombres. Los científicos aún no conocen con precisión qué mecanismos biológicos explican esta desigualdad dentro de las células del corazón.
El estudio señala que Walras produce una molécula de ARN relacionada con el estrés y la muerte celular. En los modelos masculinos, su mayor actividad se asoció con una peor respuesta al daño cardíaco, mientras que en las hembras sus niveles fueron más bajos. Los investigadores también observaron que el estradiol reduce su actividad y que la testosterona la incrementa.
Al elevar artificialmente los niveles de Walras en células cardíacas de machos y hembras, el equipo detectó más estrés celular, un peor funcionamiento energético y una mayor tendencia a la muerte celular en los primeros. Una molécula equivalente estudiada en células humanas, AP002340.1, activó procesos similares.
El trabajo, publicado en Frontiers in Physiology bajo el título ‘Walras modulates sex-dependent endoplasmic reticulum stress in cardiomyopathy’, identifica este gen como una posible diana terapéutica. El objetivo futuro sería bloquear o modular su acción para favorecer la supervivencia de las células del corazón.
Los autores advierten de que los resultados se encuentran todavía en fase preclínica y no se han probado en pacientes. Los próximos pasos serán comprobar el efecto de bloquear Walras en animales vivos, determinar la dosis y el momento adecuados, y estudiar la seguridad del tratamiento.
La investigación de la UJA se ha desarrollado junto a la Universidad de Cádiz y otros centros andaluces, nacionales e internacionales, con financiación de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.