La Catedral de Sevilla incorpora un retrato de Sor Francisca Dorotea
La Catedral de Sevilla suma a su patrimonio un retrato anónimo de Sor Francisca Dorotea, posiblemente inspirado en una obra de Murillo.
La Catedral de Sevilla ha incorporado a su patrimonio un retrato de Sor Francisca Dorotea, realizado al óleo sobre lienzo y donado por Federico Carrasco Linares. La obra, de autor anónimo y fechada entre los siglos XVIII y XIX, mide 106 por 126 centímetros con su marco dorado.
Los expertos consideran que la pintura podría seguir el modelo del retrato de la religiosa realizado por Bartolomé Esteban Murillo, que también conserva la Catedral sevillana.
Sor Francisca Dorotea fue la fundadora de la comunidad de dominicas descalzas de Santa María de los Reyes de Sevilla. La incorporación de esta obra contribuye, según el Cabildo, a conservar la memoria de la religiosa y a difundir su imagen a través del arte.
El retrato de Murillo fue pintado en 1674 y llegó a la Catedral en 1688 por donación del canónigo Juan de Loaysa. El religioso encargó la obra en el contexto de la causa de beatificación de Sor Francisca Dorotea, con la intención de enviar a Roma una imagen fiel de su aspecto.
Para realizarlo, Murillo tomó como referencia un retrato ejecutado en 1623, el año de la muerte de la religiosa, según la inscripción del lienzo. Aunque la beatificación no llegó a culminarse, la imagen de Sor Francisca Dorotea se mantuvo y transmitió a lo largo de los siglos.
La Catedral ha agradecido a Federico Carrasco Linares una donación que, a su juicio, enriquece su patrimonio pictórico y preserva una memoria vinculada al arte, la fe y la historia religiosa de Sevilla.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.