Los gemelos afectados por la carne mechada afrontan el juicio en Sevilla
La Audiencia de Sevilla juzga a los responsables del brote de listeriosis de Magrudis, que dejó cuatro muertos y cientos de afectados.
El juicio contra los responsables de Magrudis por el brote de listeriosis de 2019 comienza este viernes en la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla. La familia de los gemelos Pablo y Javier, que nacieron prematuramente tras contagiarse su madre, reclama más de ocho millones de euros por las graves secuelas que sufren.
Los niños nacieron a las 28 semanas de gestación e infectados por listeria después de que su madre comiera un montadito elaborado con carne mechada de Magrudis. Ahora tienen siete años y padecen retrasos madurativos y grados de discapacidad del 40% y el 75%. Su madre tuvo que dejar de trabajar para dedicarse a su cuidado, según ha explicado su abogado, Manuel Parrilla.
El brote, considerado el mayor de listeriosis registrado en España, causó cuatro muertes, siete abortos y lesiones a otras 244 personas. En el procedimiento están personadas las aseguradoras Axa, AIG y Zurich, mientras que el Ayuntamiento de Sevilla figura como responsable civil subsidiario a petición de la Fiscalía.
La Fiscalía reclama diez años de cárcel para los dueños de Magrudis y pide que el Ayuntamiento sevillano responda por los gastos derivados de la alerta sanitaria. El Ministerio Público cifra inicialmente esos costes en unos 800.000 euros, mientras que la Junta de Andalucía los estima en 3.428.663,02 euros.
La acusación sostiene que la empresa ocultó que elaboraba productos cárnicos distintos de la carne mechada de la marca La Mechá, lo que habría dificultado determinar qué alimentos debían retirarse y a qué clientes habían llegado. También atribuye a Magrudis delitos contra la salud pública, homicidios y lesiones por imprudencia, falsedad documental y defraudación eléctrica.
La Fiscalía pide, sin embargo, la absolución penal de la veterinaria municipal que realizó las dos inspecciones a la empresa, aunque considera que el Ayuntamiento debe asumir responsabilidad civil por la falta de control sanitario y de autorizaciones. La Junta reclama una condena de tres años para los dueños de Magrudis y de diez meses para la veterinaria.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.