Sánchez Monteseirín, el alcalde outsider que transformó el centro de Sevilla
Análisis sobre Alfredo Sánchez Monteseirín, exalcalde de Sevilla fallecido, y las transformaciones urbanas que impulsó en el centro de la ciudad.
El exalcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín, fallecido el lunes tras una penosa enfermedad, es recordado en este análisis de opinión como el único regidor de la ciudad en democracia que no encajó en los moldes habituales exigidos al cargo. Natural de La Rinconada, había sido concejal en Mairena y presidente de la Diputación antes de llegar a la Alcaldía, y en las primeras primarias derrotó a José Rodríguez de la Borbolla, figura de peso del socialismo andaluz.
Tras un pacto por el metro que, según el texto, Alejandro Rojas-Marcos asoció con el entonces presidente Manuel Chaves más que con el propio Sánchez Monteseirín, su primera etapa fue discreta. Sin embargo, pronto tomó con fuerza las riendas para revertir el estado de la ciudad tras la Expo del 92, en un contexto económico favorable.
Su mandato apostó por una política arriesgada: la peatonalización de amplias zonas del centro, la generalización del carril bici, en colaboración con Izquierda Unida, y la intervención en espacios emblemáticos. Proyectos como las Setas de la Encarnación o la remodelación de la Alameda de Hércules generaron una fuerte contestación, que según el autor todavía perdura, aunque reconoce que contribuyeron a mejorar el entorno.
El texto critica con dureza la construcción de la torre diseñada por César Pelli, a la que califica de crimen paisajístico, pero destaca en el alcalde una voluntad política para sacar adelante los proyectos pese a obstáculos aparentemente insalvables. Como ejemplo cita la peatonalización de la Avenida, cuya primera beneficiada, recuerda, fue la catedral de Sevilla.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.