Un encierro de Garcigrande desluce el cierre del abono taurino de Sevilla
Una corrida de Garcigrande sin juego desluce en Sevilla el cierre del primer abono de la era Garzón, pese al lleno en la plaza.
La Feria de San Miguel en Sevilla cerró su primer abono de la era Garzón con una plaza llena y el cartel de no hay billetes, pero con una corrida de Garcigrande que dejó una profunda decepción entre los asistentes.
Morante de la Puebla encabezó la terna en su quinto paseíllo de la temporada sevillana. El diestro estrenó un traje inspirado en el que vistió Gallito en su última tarde limeña, aunque no llegó a recoger la ovación del público tras romperse el paseíllo.
El primer toro, siempre suelto y mal picado, apenas permitió a Morante dibujar algunos muletazos de castigo antes de una estocada efectiva. El cuarto fue devuelto por problemas de visión, según evidenció el torero, y el sobrero del mismo hierro tampoco ofreció opciones.
Daniel Luque mostró buenos lances con el capote y protagonizó un conato de competencia en quites con Borja Jiménez. También presentó en Sevilla un quite denominado “ruffinas”, en homenaje a su padre, pero no pudo remontar una tarde condicionada por la falta de juego de los toros. Su esfuerzo fue reconocido con una ovación.
Borja Jiménez se enfrentó a un tercer toro vacío y a un sexto muy anovillado que terminó echándose durante la faena. La retirada del banderillero valenciano Luis Blázquez aportó la nota sentimental de la tarde: los sones del pasodoble Juncal acompañaron su último par de banderillas.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.