Canet y Sagunt afrontan una posible sanción por un emisario sin autorización vigente
Canet y Sagunt deben actualizar las autorizaciones caducadas del emisario submarino o podrían afrontar un expediente sancionador.
La Generalitat ha requerido a los ayuntamientos de Canet d’en Berenguer y Sagunt información sobre el emisario submarino que vierte al mar las aguas depuradas de la EDAR Canet-Sagunt, ante un posible incumplimiento de la Ley de Costas. La autorización de ocupación del dominio público y la del vertido llevan 14 años caducadas.
La Conselleria de Medio Ambiente advierte de que, si no recibe la documentación solicitada, iniciará el correspondiente expediente sancionador. Se trata del tercer requerimiento en cinco años, después de los enviados en 2021 y 2025 sin que, según el escrito, se haya respondido completamente a la información requerida.
Canet ha presentado parte de la documentación para solicitar la autorización, pero la Generalitat señala que el proyecto está en formato PDF y sin firma, por lo que no permite acreditar su fecha de conclusión, sus autores ni su titulación. También reclama un plan de vigilancia y control ambiental de los últimos años, con información sobre sus responsables, las actuaciones realizadas y los resultados obtenidos.
El requerimiento incorpora además la necesidad de presentar un estudio de compatibilidad con la Estrategia Marina de la Demarcación Levantino-Balear, junto con análisis sobre la dinámica litoral y la afección del cambio climático. La autorización de ocupación caducó en abril de 2012, mientras que también está pendiente de actualizarse la autorización del vertido.
El asunto se abordó en el último pleno extraordinario de Canet, donde el concejal de Esquerra Unida Luis Salvador preguntó por la posible sanción y sus consecuencias económicas. El alcalde, Pere Antoni, afirmó que se había acudido a València para desbloquear la situación. El Ayuntamiento explicó que ya ha contactado con la persona encargada del asunto en Sagunt y que ambas localidades trabajan en crear una junta de usuarios para aclarar la titularidad de la instalación.
El emisario, gestionado por la EPSAR, funciona de forma continua desde finales de los años ochenta. La conducción combina 941 metros de tubería de fibrocemento y 675 metros de polietileno de alta densidad, y termina en dos brazos difusores de 30 metros cada uno.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.