El Júcar ampliará su vigilancia con dos nuevos puntos tras la dana
La CHJ prevé dos nuevos puntos de control y cifra en 22 millones las obras para reparar la red dañada por la dana en Valencia.
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) prevé poner en marcha antes de que termine 2026 dos nuevos puntos de control en el río San Miguel y la rambla de Alcalá, ambos en el norte de Castellón. La inversión se acercará a los 100.000 euros, mientras la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha adjudicado un proyecto para instalar hasta 29 nuevos medidores en varias cuencas.
La comparación entre ambas demarcaciones cobra especial relevancia en la provincia de Valencia, cuando se acerca el segundo aniversario de la dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 233 fallecidos y casi 18.000 millones de euros en daños materiales. La CHJ sostiene que su prioridad tras la catástrofe ha sido reconstruir y reforzar el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que sufrió daños de gran magnitud durante las avenidas.
Las obras de emergencia han supuesto alrededor de 22 millones de euros y han permitido recuperar estaciones de aforo, reponer equipos de medición y transmisión y mejorar las telecomunicaciones. Entre las actuaciones figuran las de Bugarra, Macastre, Manises, Requena y Huerto Mulet, en Algemesí, uno de los principales puntos de control del Bajo Júcar, que quedó gravemente afectado por la avenida del 29 de octubre.
La demarcación del Júcar dispone de unos 300 pluviómetros y caudalímetros para cubrir más de 46.000 kilómetros de cauces. La CHE, cuya cuenca tiene una extensión de 85.534 kilómetros cuadrados frente a los 42.756 del Júcar, cuenta con más de 1.500 estaciones de telemedida o puntos de control. El organismo del Ebro ha destinado 392.000 euros a los nuevos sensores, que medirán lluvia, caudal o nivel del agua en distintas ubicaciones.
La CHJ afirma que no considera igual de urgente instalar controles en barrancos como el Horteta o el Gallego, situados en la zona cero de la dana, aunque ayuntamientos como el de Torrent han reclamado mejoras en su monitorización. La confederación defiende que, en cauces de respuesta rápida como los valencianos, el aviso depende sobre todo de superar determinados umbrales de precipitación acumulada, ya que una crecida puede producirse en muy poco tiempo.
Además, la CHJ incorporó en abril de 2025 los datos de más de 900 estaciones de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) a su sistema interno. Según el organismo, esta información complementa su red propia, mejora el conocimiento de las lluvias y se utiliza en estudios para diseñar futuras infraestructuras destinadas a reducir el riesgo de inundaciones.
Información elaborada a partir de Las Provincias.