El MIT desarrolla X-Hinges, un software para imprimir objetos que detectan su movimiento
El MIT presenta X-Hinges, un software que imprime objetos capaces de detectar movimientos y responder al contacto, sin consciencia real.
Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, han creado X-Hinges, un software que permite diseñar e imprimir en 3D objetos capaces de detectar sus propios movimientos y responder a las interacciones humanas. La herramienta ha sido desarrollada por científicos del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT, con la colaboración de especialistas de la Universidad de Tianjin, en China, y el trabajo se ha presentado en un estudio publicado en arXiv.
El término «autoconsciencia», según explica la información original, debe entenderse en un sentido estrictamente técnico. Estos objetos no tienen consciencia ni comprenden el mundo como una persona; son estructuras que registran cambios físicos y usan esa información para responder de una manera determinada.
La principal novedad es la forma de incorporar los sensores. La técnica emplea impresión 3D con dos materiales conductores de propiedades eléctricas distintas: uno para los elementos sensores y otro para las conexiones que transmiten las señales. Según el texto, esta distinción reduce las interferencias eléctricas que dificultaban interpretar los datos en modelos anteriores. El software, además, automatiza parte del proceso: el usuario elige formas, define cómo deben moverse los componentes y señala las zonas que necesitan detectar cambios. Los dispositivos pueden registrar movimientos en hasta tres grados de libertad.
Los investigadores han mostrado varios prototipos. Uno de ellos es un guante que registra la flexión de los dedos y transmite esos datos a una mano robótica, que puede reproducir los movimientos y aprender a agarrar bloques. Otro es una pequeña lámpara inspirada en la papiroflexia que modifica su intensidad al apretarla. También hay un dispositivo capaz de identificar objetos colocados sobre su superficie, como un plátano, a partir de los datos táctiles.
Entre los retos técnicos figura la calibración, ya que pequeñas variaciones durante la impresión pueden generar lecturas distintas en objetos aparentemente idénticos. Para corregirlo, el equipo ha desarrollado un sistema de visión artificial que ajusta las mediciones. A largo plazo, quiere combinar en una misma impresión la capacidad de detectar y la de producir movimientos, de modo que un objeto pueda modificar activamente su forma.
Aunque la noticia procede de una publicación de ámbito nacional y la investigación se desarrolla en Estados Unidos y China, su interés para Valencia está en la posible aplicación futura de estos objetos interactivos en ámbitos cotidianos y productivos. X-Hinges no convierte los utensilios en seres conscientes, pero sí abre una vía para que perciban cambios en su entorno inmediato y respondan de forma automatizada.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.