Políticos valencianos y acampados de la plaza del Ayuntamiento guardan un minuto de silencio por las víctimas de Urda
Políticos valencianos y acampados de la plaza del Ayuntamiento guardan un minuto de silencio por las 68 víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda.
La plaza del Ayuntamiento de València se ha sumado esta tarde al duelo por el accidente ferroviario entre dos trenes de alta velocidad ocurrido esta mañana en Urda (Toledo). Representantes de las instituciones valencianas y de la corporación municipal se han reunido a las 20 horas frente al consistorio para guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas, al que se han unido varios jóvenes acampados en la plaza por la crisis de la vivienda, que se han situado en el extremo de la acampada de cara al edificio municipal.
Entre los asistentes han estado la alcaldesa, María José Catalá; el president de la Diputación, Vicent Mompó; la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero, acompañada de varios consellers; y la concejala y portavoz de Compromís en el Ayuntamiento, Papi Robles. Según la información publicada, representantes de todos los partidos acudieron al acto. Tras el minuto de silencio, los asistentes rompieron en aplausos, en medio de las decenas de tiendas de campaña instaladas en la acampada por el derecho a la vivienda.
El siniestro, según ha confirmado el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha causado al menos 68 muertos y medio centenar de heridos. Se produjo a las 8.54 horas en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, cuando un tren de Iryo que permanecía parado tras un fallo previo del sistema de seguridad fue alcanzado por un AVE de Renfe que circulaba a más de 100 kilómetros por hora.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha apuntado a un posible fallo humano de uno o varios operarios y ha calificado de "inexplicable" la decisión adoptada en el centro de control de Adif en Atocha de autorizar la circulación del AVE a velocidad normal, pese a que el sistema de seguridad estaba fuera de servicio por un fallo informático. El Gobierno, no obstante, no ha calificado aún el accidente de forma expresa a la espera de la investigación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado a la zona del siniestro y ha prometido "contundencia" si se confirman fallos o negligencias, asegurando que "vamos a llegar hasta el final". Sánchez ha reconocido que, tras dos accidentes ferroviarios mortales en apenas nueve meses, es necesario reforzar la seguridad para recuperar la confianza en el sistema de alta velocidad.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.