La AVL reúne 185 cartas que retratan la trayectoria de Almela i Vives
La AVL publica 185 cartas que recorren la trayectoria de Almela i Vives, sus vínculos culturales y su difícil posguerra en València.
La Acadèmia Valenciana de la Llengua ha publicado una antología con 185 cartas relacionadas con Almela i Vives, un erudito republicano y valencianista cuya trayectoria quedó marcada por la Guerra Civil y la posterior depuración franquista. El volumen incluye 128 cartas recibidas de 36 corresponsales y otras 57 enviadas por él en respuesta a 16 personas.
La selección permite conocer su personalidad, sus relaciones y su actividad periodística y literaria. Entre sus corresponsales figuran Carles Salvador, Josep Maria de Casacuberta, Bernat Artola, Artur Perucho, Eduard Ranch, Max Aub, Felip Mateu i Llopis, Joan Fuster y Josep Bolea.
Las misivas abordan asuntos como la situación de las publicaciones valencianistas, las normas ortográficas, la poesía, el teatro y distintos episodios de la vida cultural valenciana. También reflejan las tensiones entre grupos del valencianismo de posguerra y las dificultades personales y profesionales derivadas del nuevo contexto político.
Tras la Guerra Civil, Almela fue suspendido de sueldo y empleo en el Ayuntamiento de València y perdió durante dos años el carnet de periodista. En 1941 abrió una librería de viejo en la calle de las Comèdies y escribió a personas influyentes del régimen para pedir ayuda y recuperar su puesto en el Archivo Municipal.
Las gestiones acabaron dando resultado: el 1 de enero de 1955 fue propuesto para ocupar una plaza de archivero municipal. En 1962, el Ayuntamiento de València lo nombró hijo adoptivo y, al año siguiente, cronista oficial. Según el texto, 25 años después de la Guerra Civil el régimen había dejado de considerarlo desafecto y lo había asimilado.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.