Una novela retrata la posguerra de una familia en un pueblo cercano a Valencia
Magda Añon retrata en una novela la represión y las heridas familiares de la posguerra en un pueblo mediterráneo cercano a Valencia.
La escritora Magda Añon Espert aborda en Ai, Mília (Drassana, 2026) las heridas familiares y sociales de la Guerra Civil y la posguerra en un pequeño pueblo mediterráneo situado no muy lejos de Valencia. La autora obtuvo con esta obra, ex aequo, el Premio Lletraferit de Novela 2025.
La novela transcurre, con distintos ritmos narrativos, entre el verano de 1938 y la Navidad de 1970. Su trama se centra en la familia Fenoll, formada por Modest Roig Fenoll y Silvina Fenoll Alemany y sus tres hijos. Modest es detenido a finales de mayo de 1940 y desaparece para siempre, dejando a Silvina, de 35 años, al frente de Lena, Bru y Teresa, de nueve, siete y cuatro años.
El pueblo, descrito como un enclave de «color blanco mediterráneo» entre naranjos y próximo a Valencia, no aparece identificado de forma explícita. Las referencias geográficas permiten intuir su ubicación, pero la autora opta por convertirlo en un lugar representativo de muchos pueblos y familias marcados por la represión, las delaciones, las pérdidas y el expolio de propiedades.
El relato pone el foco en una guerra distinta de la contada habitualmente: la de los desaparecidos, los invisibles y quienes sobrevivieron sin otra opción. La familia Fenoll queda rodeada por numerosos personajes, entre ellos Mília la Boja, el maestro, la maestra, el capellán, Lola la Ruda, varios militares y los Sahuquillo, una familia llegada desde Cuenca por la pobreza.
Añon construye la obra con una prosa ágil y cargada de símbolos, como el agua del aljibe, los caracoles, un jersey verde oliva, un huevo de madera para zurcir y la presencia constante de las moscas. El resultado es una historia de degradación personal y colectiva en la que las renuncias también terminan ocupando un lugar central.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.