La Devesa vigilará su regeneración natural antes de plantear replantaciones
La Devesa del Saler aplicará medidas de emergencia y vigilará su regeneración natural antes de decidir futuras replantaciones.
La Conselleria de Medio Ambiente y Territorio y el Ayuntamiento de Valencia actuarán de emergencia en las 37 hectáreas de bosque quemadas en agosto en la Devesa del Saler. Las primeras medidas tendrán una inversión de 150.000 euros e incluirán la retirada de árboles con riesgo de caída, troncos calcinados y el cierre temporal de recorridos y sendas.
El objetivo es proteger a los paseantes y permitir que la zona se regenere de forma natural a partir de las semillas de los pinos. De momento no se hará una reforestación inmediata con técnicos, aunque la evolución del área será monitorizada y se podrá cambiar de estrategia o realizar plantaciones concretas si fuera necesario.
El Ayuntamiento de Valencia, a través del servicio de Devesa-Albufera, eliminará las plantas invasoras que puedan competir con los nuevos pinos y controlará las plagas de insectos. El informe del CEAM recomienda interferir lo menos posible en la regeneración y, con carácter general, no retirar la madera muerta, salvo cuando haya árboles peligrosos o focos de insectos.
Los expertos plantean seguir la evolución de la zona durante aproximadamente tres o cinco años. Si alguna especie importante desaparece por el incendio, se programaría su repoblación. También aconsejan limitar durante un año el tránsito por las áreas más sensibles y talar los pinos muertos cercanos a los pasos, una actuación cuyo plazo estiman en torno a un año desde el incendio.
El informe advierte de que la regeneración natural puede ser limitada. En una zona afectada por un incendio anterior, la cobertura de pinar era prácticamente nula dos décadas después, y los escasos ejemplares que habían vuelto a crecer se quemaron de nuevo. Las plantas invasoras, como la Conyza canadensis, pueden dificultar el desarrollo de los pinos al crecer con rapidez.
Los especialistas consideran prioritaria la vigilancia de los sectores afectados repetidamente por los incendios de 2005 y 2006. Si el seguimiento confirma que el pinar no se recupera suficientemente, se podría aplicar una restauración asistida mediante plantaciones localizadas en zonas favorables.
Información elaborada a partir de Las Provincias.