La ley de nietos eleva un 21% el censo exterior valenciano desde 2022
El censo exterior valenciano crece un 21% desde 2022 mientras el Supremo estudia el voto de algunos nacionalizados por la ley de nietos.
El Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de la Comunitat Valenciana ha pasado de 123.997 inscritos en noviembre de 2022 a 150.017 en agosto de 2026, un aumento del 21%. Este será el censo de referencia para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
El crecimiento coincide con la aplicación de la Ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos, que abrió nuevas vías para que descendientes de españoles nacidos en el extranjero obtuvieran la nacionalidad. No obstante, las cifras también incluyen a españoles que emigraron recientemente. El incremento valenciano supera en un punto la media española, situada en el 20%.
La situación está pendiente de una controversia judicial. El Tribunal Supremo suspendió cautelarmente los efectos electorales para determinados nacionalizados mientras analiza qué casos cumplen la ley y cuáles derivan de una interpretación posterior del Ministerio de Justicia. La Abogacía del Estado ha recurrido la medida. La disputa no cuestiona la nacionalidad, sino la inclusión en el censo electoral mientras se resuelve el procedimiento.
Entre las personas afectadas está Daniela Norambuena Acuña, chilena y española de 43 años, residente en Chile y descendiente de una familia de Pinoso (Alicante). Obtuvo la nacionalidad en diciembre de 2022 mediante el anexo III, como hija mayor de edad de un beneficiario de la antigua Ley de Memoria Histórica, pero todavía no ha votado en unas elecciones españolas. «Me gustaría poder votar el 29 de noviembre, pero por lo que tengo entendido, quienes obtuvimos la nacionalidad mediante el anexo III, como es mi caso, no podemos hacerlo en esta convocatoria», explica.
Su bisabuela, Remedios Gracia Tormos, nació en Pinoso y emigró a Chile en 1912. La familia mantiene su vínculo con Valencia a través de la Colectividad Valenciana de Chile, que Daniela integra y que llegó a presidir su padre. Ella visitó la Comunitat por primera vez en 2000, asistió a las Fallas en 2010 como Fallera Mayor de Chile y participó el pasado septiembre en el III Congreso de Centros Valencianos de América del Sur.
Daniela asegura que conseguir la nacionalidad le produjo «mucha emoción y alegría» porque reforzó su conexión con Valencia. Ahora tramita también la nacionalidad española para sus dos hijos y no descarta vivir algún día en España o en otro país de la Unión Europea.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.