La lluvia frena la cosecha de arroz y eleva el riesgo de aguas negras en l’Albufera
Las lluvias paran la cosecha de arroz en l’Albufera y dificultan retirar la paja, lo que eleva el riesgo de aguas negras y mortandad de peces.
Las lluvias han obligado a detener la recogida del arroz en l’Albufera cuando todavía queda por recolectar el 15% de la cosecha. El pasado domingo por la noche se registraron 69 litros por metro cuadrado en el Tancat de la Pipa, según la Confederación Hidrográfica del Júcar.
La humedad también ha paralizado la recogida y la quema de la paja del arroz. Los agricultores esperan a que se sequen los campos para retomar los trabajos, una situación que preocupa por el riesgo de que los restos vegetales se pudran y provoquen un nuevo episodio de aguas negras, como el ocurrido el año pasado tras las lluvias de finales de septiembre y comienzos de octubre.
La descomposición de la paja puede causar anoxia, es decir, falta de oxígeno en el agua, y derivar en la muerte de peces. Hace un año se registraron mortandades de distintas especies, especialmente en la zona sur del parque, un espacio natural próximo a la ciudad de Valencia.
Las quemas están autorizadas desde el 16 de septiembre hasta el final de la campaña de siega y, en todo caso, hasta el 31 de diciembre de 2026, siempre que no haya riesgo alto de incendios. Los arroceros consultan cada día la aplicación Quepar, diseñada por el CEAM, para saber si pueden realizar esta tarea.
La Conselleria de Medio Ambiente también ofrece, a través de Vaersa, un servicio gratuito para retirar y empacar la paja. El programa prevé recoger alrededor de 1.000 toneladas durante la campaña y destinar el material al sector ganadero. Sin embargo, el barro dificulta la entrada de las máquinas y limita la recogida a las parcelas más accesibles, por lo que la quema sigue siendo la alternativa preferida por muchos agricultores.
Además del riesgo ambiental, la permanencia de los restos puede mantener problemas fitosanitarios como el cucat o la pyricularia. La mayor parte de los arroceros ha plantado este año la variedad Campanar, de ciclo más tardío, y la cosecha se había desarrollado con retraso antes de las lluvias.
Información elaborada a partir de Las Provincias.