Qué hacer ante los ladridos constantes del perro de un vecino
Los ladridos constantes pueden vulnerar la convivencia. La comunidad y el ayuntamiento pueden exigir medidas y sancionar el exceso de ruido.
Los ladridos continuos de un perro pueden considerarse una molestia para una comunidad de propietarios, especialmente cuando afectan al descanso durante la noche. La Ley de Propiedad Horizontal permite actuar ante actividades molestas y obliga a respetar el uso y disfrute de las viviendas ajenas.
El artículo 7.2 de esta norma prohíbe desarrollar en una vivienda actividades que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas. Además, el artículo 6 permite a las comunidades aprobar normas internas sobre convivencia y uso del inmueble, incluidos los ruidos y la tenencia de animales.
La Ley 37/2003 del Ruido y las ordenanzas municipales también regulan la contaminación acústica. Estas normas fijan los horarios de silencio, los niveles máximos permitidos y las sanciones, que según el texto suelen rondar los 300 euros y pueden alcanzar los 3.000 euros en casos muy graves o reiterados. Durante la noche, los límites pueden situarse entre 25 y 30 decibelios, aunque dependen de cada municipio.
La Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales establece que la persona responsable debe vigilar a su mascota y responder por los daños, perjuicios o molestias que pueda causar. El texto señala que algunos ladridos han superado los 68 decibelios, por encima de los límites habituales de las ordenanzas municipales.
Los tribunales también han intervenido en casos de ruido excesivo. En 2017, la Audiencia Provincial de Las Palmas obligó a un propietario a adoptar medidas para acabar con los ladridos de su perro y a pagar 5.830 euros por daños y perjuicios. Para los vecinos de Valencia, la vía concreta dependerá de la ordenanza municipal aplicable y de las normas de su comunidad, pero el adiestramiento y la actuación del responsable son las primeras medidas para resolver el problema.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.