El modelo MIPE plantea unas administraciones más participativas y transparentes
La Fundación Arizmendiarrieta y Euskalit trasladan el modelo MIPE al sector público para impulsar servicios más participativos y transparentes.
La Fundación Arizmendiarrieta, con la colaboración de Euskalit, ha comenzado a trasladar al sector público el Modelo Inclusivo Participativo de Empresa (MIPE), aprobado por unanimidad en los Parlamentos navarro y vasco en 2018. La propuesta busca mejorar la eficacia, la transparencia y la participación en los servicios públicos.
El modelo parte de prácticas de gestión aplicadas en las cooperativas de Mondragón y en otras empresas humanistas. Su objetivo es implicar más a las personas trabajadoras en la definición de objetivos y estrategias, aprovechar mejor sus capacidades e impulsar la innovación y la eficiencia.
La adaptación a los servicios públicos plantea avanzar hacia organismos internamente más eficaces y eficientes y externamente más transparentes y responsables. También propone reforzar la rendición de cuentas ante la ciudadanía, medir su satisfacción con los servicios y aumentar la participación ciudadana.
El MIPE para el sector público se articula en cuatro ejes: gestión y cultura de entidad; proyecto compartido; participación en la gestión y los resultados; e impacto social. Entre sus prioridades figuran la confianza, la comunicación, la cooperación, la autonomía de los equipos, la innovación y el análisis del impacto de la actividad pública en la comunidad.
La propuesta incluye además objetivos vinculados a la igualdad, la conciliación, la transición ecológica, la sostenibilidad y la generalización del euskera como idioma de trabajo. El planteamiento, difundido desde Álava y el conjunto de Euskadi, puede servir como referencia para el debate sobre la mejora de las administraciones que prestan servicio a la ciudadanía de Vitoria-Gasteiz.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.