Un catedrático defiende reactivar las instituciones para fortalecer la democracia
Un catedrático de Filosofía Política reivindica reactivar las instituciones y recuperar una política democrática basada en la duración.
Un catedrático de Filosofía Política, investigador Ikerbasque en la EHU y profesor en el Instituto Europeo de Florencia, reflexiona sobre la desconfianza contemporánea hacia las instituciones y reivindica su papel en la vida democrática.
El autor sostiene que partidos, sindicatos, universidades, constituciones y parlamentos han perdido capacidad para organizar la vida común. Esta fatiga institucional hace que muchas mediaciones se perciban como burocracia, inercia administrativa o reproducción de relaciones de poder.
Ante esta situación, identifica dos respuestas contrapuestas: la solución tecnocrática, centrada en la gestión y la modernización, y la denuncia de las instituciones como aparatos de dominación, acompañada de una apuesta por la autoorganización. Frente a ambas, plantea una tercera vía basada en la reactivación institucional.
Según su análisis, las instituciones permiten articular las relaciones entre generaciones y hacer compatibles sus orígenes legitimadores con las necesidades del presente. Los cambios democráticos, añade, requieren tiempo, negociación y continuidad, por lo que la exigencia de resultados inmediatos puede generar indignación y posterior decepción.
El texto también reconoce que la crítica a las instituciones es razonable cuando estas se limitan a administrar el statu quo y pierden su capacidad de renovarse. Reactivarlas no equivaldría a una reforma tecnocrática ni a una ruptura radical, sino a actualizar sus funciones: organizar la deliberación, articular intereses, facilitar la confrontación pacífica y alcanzar acuerdos.
La reflexión, publicada en un medio de referencia para Álava, interpela también a los lectores de Vitoria-Gasteiz como capital del territorio, al abordar el funcionamiento de las instituciones democráticas y la necesidad de mantener abiertas sus cuestiones fundamentales. El autor concluye que toda transformación profunda necesita tiempo y que cada generación debe reinterpretar y reformular el legado institucional.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.