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Sucesos

Cómo funcionan los sistemas que evitan los choques por alcance entre trenes

Un AVE de Renfe alcanzó a un Iryo en Toledo. Así funcionan los sistemas de señalización y protección que deben evitar este tipo de choques.

Redacción · Zaragoza 3 min de lectura

Un tren AVE de Renfe alcanzó por detrás a un convoy de Iryo en la provincia de Toledo este miércoles, un accidente que ha puesto el foco en los mecanismos de seguridad destinados a impedir que dos trenes ocupen a la vez un mismo tramo de vía. Las causas del siniestro siguen bajo investigación, pero el funcionamiento de estos sistemas ayuda a entender por qué un choque por alcance es precisamente el tipo de suceso que la tecnología ferroviaria está diseñada para evitar.

Se produce un choque por alcance cuando un tren impacta contra otro que circula delante o permanece detenido en la misma vía y en el mismo sentido. En condiciones normales, la señalización y los sistemas de protección deben mantener una separación suficiente entre ambos convoyes, incluso cuando uno reduce la velocidad o se detiene.

Para organizar la circulación, la infraestructura se divide en tramos de vía llamados cantones, cuya ocupación se controla mediante sistemas de detección y señalización. Según la tecnología instalada, las señales indican al maquinista si puede continuar, si debe reducir la velocidad o si tiene que detenerse, con el objetivo de que ningún tren entre en un tramo ocupado sin las condiciones de seguridad necesarias.

En España conviven distintas tecnologías de señalización y protección, como el ERTMS, el LZB y el ASFA, con diferentes niveles de supervisión. El ERTMS es el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, y su componente de control de trenes, el ETCS, supervisa los movimientos y la velocidad permitida, pudiendo ordenar el frenado automático si se incumplen las condiciones de circulación. El LZB ofrece una supervisión continua de la velocidad en las líneas que lo tienen instalado, mientras que el ASFA proporciona información procedente de las señales y aplica la supervisión correspondiente a su tecnología, con prestaciones que no son idénticas a las de los sistemas de supervisión continua.

Estos mecanismos complementan la actuación del maquinista y, en determinadas circunstancias, pueden intervenir directamente sobre el frenado. Su funcionamiento depende de la configuración instalada, de la compatibilidad entre los equipos embarcados y los de la infraestructura, y del régimen de circulación aplicable. Además, un tren de alta velocidad no puede detenerse de forma instantánea: su distancia de frenado depende de la velocidad inicial, la masa del convoy, la capacidad de frenado, la pendiente y la adherencia, por lo que el sistema anticipa las reducciones de marcha en lugar de esperar a que el maquinista vea un obstáculo.

Adif ha indicado que analiza los sistemas y la secuencia de los hechos para determinar la causa del accidente. La investigación deberá establecer qué condiciones de circulación tenían ambos trenes, si la señalización estaba operativa y si los mecanismos de protección actuaron conforme a su diseño. Como subraya el análisis, que se haya producido un choque por alcance no demuestra por sí solo un fallo de la infraestructura ni un error humano; para aclararlo será necesario revisar los registros de los equipos, las órdenes de circulación y la actuación de los sistemas de seguridad en el momento del accidente.

Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de El Periódico de Aragón · Ver original

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