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Consumo

Por qué algunas etiquetas de naranjas y limones advierten que su piel no es apta para consumo

Por qué algunas etiquetas de cítricos advierten que la piel no es apta para consumo, qué significa y qué tratamientos poscosecha implica.

Redacción · Zaragoza 2 min de lectura

Una pequeña indicación en las etiquetas de naranjas, mandarinas y limones puede generar dudas entre los consumidores, sobre todo cuando la receta requiere rallar o usar la piel. Frases como «piel no apta para consumo» o la mención a tratamientos poscosecha no significan que la fruta sea peligrosa ni que la pulpa no pueda comerse, según explica El Periódico de Aragón.

Los cítricos reciben tratamientos después de la recolección para retrasar la aparición de hongos y el deterioro durante el transporte y el almacenamiento. Entre las sustancias usadas con este fin figuran fungicidas como el imazalil o el tiabendazol, cuyos residuos están sometidos a límites máximos establecidos por la legislación europea, que fija valores específicos de imazalil para naranjas, limones, limas y mandarinas.

La clave está en que estos tratamientos se aplican sobre la superficie, de modo que es la piel la parte directamente expuesta. El texto recuerda que, aunque suele desecharse, la corteza tiene numerosos usos culinarios, desde ralladuras para repostería hasta mermeladas o licores, y que por eso el consumidor debe conocer los tratamientos aplicados.

La presencia de un fungicida autorizado no implica por sí misma un riesgo sanitario. La toxicidad depende de la sustancia, la dosis y la exposición, y los límites máximos de residuos se fijan a partir de evaluaciones de seguridad alimentaria.

Cuando la etiqueta indique expresamente que la piel no es apta para el consumo, lo prudente es reservar la fruta para comer su interior y no usar la corteza en ralladuras, postres, infusiones o cócteles. Si se quiere aprovechar la piel, conviene revisar el etiquetado y elegir un producto indicado para ese uso.

Por último, estas indicaciones no suponen una nueva alerta alimentaria. Una alerta implica la detección de un producto que puede representar un riesgo y debe retirarse o evitarse; en cambio, la etiqueta sobre tratamientos poscosecha informa sobre cómo se ha tratado la fruta y sobre las limitaciones de uso de su piel.

Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de El Periódico de Aragón · Ver original

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