Dos jóvenes saharauis se despiden de Zaragoza tras diez meses de voluntariado con personas con discapacidad
Dos jóvenes saharauis cierran diez meses de voluntariado con personas con discapacidad en la Fundación Dfa de Zaragoza, dentro de un proyecto europeo.
Los jóvenes saharauis Jatari y Ozman abandonan Zaragoza tras diez meses de voluntariado con personas con discapacidad en la Fundación Dfa. Llegaron con poco contacto previo con este colectivo y se van con nuevas experiencias, otra forma de mirar algunas realidades y muchas personas a las que recordar. Su estancia se enmarcó en el proyecto 'Voluntariado con personas con discapacidad' para el periodo 2025-2026, dentro del Cuerpo Europeo de Solidaridad, gestionado y financiado por la Comisión Europea, y se desarrolló gracias a la colaboración del Centro de Actividades Socioculturales con la Asociación Juvenil Colectivo Saharaui Lefrig.
Durante su estancia participaron en el día a día de la Fundación Dfa, en actividades de ocio de centros de día y residencias y en propuestas del Centro de Actividades Socioculturales. Al principio tenían dudas sobre cómo afrontar apoyos personales, especialmente los relacionados con el cuidado diario, pero la convivencia les fue dando confianza. Descubrieron que la discapacidad no cambia lo esencial de las personas. «Puedes estar con una persona en silla de ruedas sin ningún problema. Son iguales que cualquier otra persona», explican.
La experiencia también les permitió comparar dos realidades. Según cuentan, en los campamentos saharauis no hay residencias ni centros de día como los que han conocido en Zaragoza, y el cuidado de las personas con discapacidad recae principalmente en las familias, que muchas veces no pueden trabajar ni hacer otras cosas. También les llamó la atención ver a personas en silla de ruedas salir solas a la calle, hacer compras o acudir a actividades, algo que en su lugar de origen es más difícil por las dificultades del terreno y la falta de espacios adaptados.
Entre los momentos que más recuerdan destacan las salidas de fin de semana y el viaje a Cantabria, porque les gusta conocer lugares nuevos y salir de la rutina. Pero, según explican, lo que más se llevan son las personas: recuerdan con especial cariño a José Carlos, Enrique, Paco y Javier. Reconocen que no son de expresar mucho sus sentimientos, aunque sí han creado vínculos. La experiencia les ha gustado tanto que ya han animado a otros amigos de los campamentos a participar en futuras ediciones.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.