La demanda de grados en la universidad pública sube un 27% y las plazas, solo un 0,7%
La demanda de grados en la universidad pública sube un 27% desde 2019, pero las plazas solo crecen un 0,7%. Así lo recoge un informe de la Fundación CYD.
La demanda para estudiar un grado en las universidades públicas presenciales españolas se ha disparado en los últimos seis años, mientras que la oferta de plazas no ha seguido el mismo ritmo. Entre los cursos 2019-2020 y 2025-2026, las solicitudes de preinscripción en primera opción en las facultades públicas han aumentado un 27%, frente a un crecimiento de las plazas disponibles de apenas un 0,7%. Según el análisis, la infrafinanciación crónica de los campus hace muy difícil ampliar la oferta, sobre todo en las carreras científicas y técnicas, que requieren más recursos, instalaciones especializadas, laboratorios y prácticas hospitalarias.
La brecha es especialmente acusada en estudios con buenas perspectivas laborales. En ingeniería, industria y construcción, las solicitudes han crecido casi un 50%, mientras que las plazas no llegan al 1%. En Informática, la demanda sube un 41% y la oferta un 17%. En los grados del ámbito de la salud y los servicios sociales, como Medicina, Enfermería, Farmacia, Odontología o Fisioterapia, la demanda aumenta un 55% y la oferta un 9%. Hay incluso ramas en las que la oferta disminuye, como agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y veterinaria, con una demanda que sube un 45% y una oferta un 2% menor.
Estos datos proceden del informe 'La empleabilidad de los jóvenes en España 2026', elaborado por la Fundación CYD, que constata un desajuste creciente entre oferta y demanda. El estudio señala que Informática, las ingenierías y los grados sanitarios presentan algunos de los mejores indicadores de empleo, estabilidad y remuneración. El 88,3% de los graduados en Informática del curso 2019-2020 estaba afiliado a la Seguridad Social en 2024, con un 95% de contratos indefinidos y una base media de cotización de 37.534 euros anuales.
En conjunto, cuatro años después de terminar sus estudios, el 78% de los graduados de la promoción 2019-2020 estaba afiliado a la Seguridad Social y el 74% tenía un contrato indefinido, con una base media de cotización de 32.219 euros anuales. Aunque esa base ha crecido un 12% respecto a la promoción 2016-2017, no ha compensado la inflación acumulada, que alcanza el 17%, por lo que los nuevos titulados cobran más pero han perdido poder adquisitivo. En el extremo opuesto se sitúan Artes y Humanidades, con una afiliación del 66% y una base media de 28.259 euros.
El informe también recoge desigualdades persistentes entre hombres y mujeres. Los varones universitarios registran una base media de cotización de 33.612 euros anuales, frente a los 31.189 euros de las mujeres, y ocho de cada diez contratos masculinos son indefinidos frente a siete de cada diez femeninos. «En todos los ámbitos, los hombres obtienen una cotización superior a las mujeres. En un 70%, hay una diferencia de más de mil euros favorable a los hombres», explica María García, técnica de la Fundación CYD y coautora de la publicación.
Por último, el análisis compara universidades públicas y privadas: los egresados de campus privados tienen una afiliación del 80% y una base media de 35.090 euros, frente al 77% y 31.666 euros de los de campus públicos, mientras que los titulados de las públicas presentan una mayor proporción de contratos indefinidos, con un 74% frente a un 69%.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.