EEUU afronta unas legislativas marcadas por la pugna en torno a Trump
Las legislativas de EEUU medirán el respaldo a Trump en un país cada vez más polarizado y con escaso margen para el diálogo político.
Las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre decidirán quién controla el Congreso durante los dos últimos años del mandato de Donald Trump, en un contexto de polarización extrema entre republicanos y demócratas. Para los primeros, la votación debe reforzar al presidente; para los segundos, representa una oportunidad para limitar su poder.
George Lombardi, fundador de Latinos por Trump, sostiene que el votante republicano quiere que el presidente «sostenga el país» y asegura que en Florida «todo está fantástico». En Barcelona, Doris Stanger, representante de los demócratas estadounidenses y residente en la ciudad desde hace más de 30 años, expresa una visión opuesta: «Nos preocupa Trump y la dirección que está tomando el país».
La división también afecta a las relaciones personales. Más del 90% de republicanos y demócratas tiene una opinión desfavorable del partido contrario, según Pew Research Center, mientras que el 56% de los estadounidenses ha dejado de hablar de política con alguien por sus opiniones, frente al 45% en 2024. Además, solo el 51% confía en el criterio político de sus compatriotas, el mínimo registrado por Gallup, frente al 86% de 1976.
La campaña republicana alerta del desplazamiento del Partido Demócrata hacia la izquierda y centra parte de su discurso en la inmigración y la guerra de Gaza. Sin embargo, los datos citados por el texto muestran que el 70% de los demócratas tiene una opinión favorable del pueblo palestino y que el rechazo a Hamás es mayoritario en ambos partidos. Sobre inmigración, el 62% de los votantes latinos considera que la Administración de Trump deporta a demasiados inmigrantes.
Los demócratas, por su parte, denuncian una concentración de poder en la Casa Blanca y confían en recuperar la Cámara de Representantes y, quizá, el Senado. Stanger advierte de los efectos de las políticas de Trump sobre la salud, la educación, el medio ambiente y los derechos de las mujeres, y destaca el coste de los seguros médicos y los copagos para muchas familias.
El encarecimiento de la vida es uno de los pocos puntos que acercan a ambos electorados. Lombardi admite que la subida de precios puede desmovilizar a simpatizantes de Trump, aunque no prevé que cambien de bando. Stanger resume el vínculo que aún identifica entre los ciudadanos estadounidenses: «Lo único que tenemos en común es que amamos a nuestro país». La cita tiene interés para Zaragoza como capital aragonesa por el seguimiento que generan en la ciudad las decisiones políticas y económicas de Estados Unidos, aunque el proceso electoral se desarrolla fuera de Aragón.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.