El agua del grifo de Zaragoza cambia de sabor por una avería en Yesa: volverá a la normalidad en 48 horas
Una incidencia técnica en Yesa ha cambiado el sabor del agua del grifo en Zaragoza. El Ayuntamiento asegura que es potable y que la normalidad volverá en breve.
Muchos zaragozanos han notado en los últimos días un cambio en el sabor del agua del grifo, un fenómeno que se ha expresado en redes sociales desde barrios como el Arrabal, Miralbueno, San José, la Romareda o Las Fuentes. Fuentes del Ayuntamiento de Zaragoza explican que, desde hace "unos tres o cuatro días", dejó de llegar agua del embalse de Yesa por una "cuestión técnica ajena a la gestión del consistorio", y que de forma temporal se recurrió al Canal Imperial de Aragón.
El consistorio asegura que el agua mantiene una "perfecta condición" en cuanto a potabilidad y salubridad, gracias al control realizado en la depuradora y por el Instituto Municipal de Salud Pública.
Según la misma fuente, esta misma mañana de viernes desde Yesa les han comunicado que el problema que impedía la distribución está prácticamente solucionado, por lo que entre hoy y mañana el agua de la capital aragonesa recuperará su procedencia habitual del embalse pirenaico.
No todos los vecinos perciben el cambio con la misma intensidad: parte de la población afirma que "sabe igual que siempre", mientras otros han expresado su malestar con humor. El ayuntamiento considera que se trata de un matiz que dejará de notarse con el tiempo.
Zaragoza no siempre se ha abastecido de Yesa. El agua del Pirineo empezó a llegar a los grifos el 22 de junio de 2009, cuando hasta entonces dependía principalmente del Canal Imperial. El cambio fue progresivo: en 2012 Yesa suponía el 18% del suministro, superó el 60% en 2019, alcanzó el 80% en 2023 y en 2024 representaba el 91,3% del abastecimiento de la ciudad. Tras tantos años de costumbre, el regreso temporal al Canal Imperial se ha notado en muchos paladares.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.