La caja negra del Iryo revela que su maquinista intentó contactar con Atocha hasta cuatro veces antes del choque
La caja negra del Iryo accidentado en Urda muestra que su maquinista llamó hasta cuatro veces a Atocha sin respuesta antes del choque con un AVE.
La caja negra del tren de Iryo accidentado el 28 de octubre en Urda (Toledo) recoge que su maquinista intentó comunicarse con el centro de control de Atocha entre tres y cuatro veces antes de la colisión, sin obtener respuesta en un primer momento. Según los datos a los que ha tenido acceso El Mundo, el convoy llevaba detenido desde las 8.38 horas tras sufrir una pérdida total de transmisión, casi quince minutos antes del impacto. El siniestro, en el que un AVE de Renfe colisionó contra el Iryo a las 8.53 horas, dejó 69 fallecidos y más de 200 heridos.
Las causas apuntan a un fallo en el sistema LZB, el mecanismo de seguridad que regula la circulación de los trenes. Cuando la conductora del Iryo logró hablar con Atocha, le indicaron que desconectara y reconectara el sistema, algo que intentó en dos ocasiones sin éxito. Mientras tanto, el AVE había reanudado la marcha tras recibir instrucciones de desconectar también su LZB, y la señalización entre ambos trenes mostraba luz verde, sin que conste que el conductor del AVE fuera alertado de la presencia del otro convoy.
La colisión se produjo a unos 160-200 km/h. Según la caja negra del AVE, el tren de Renfe alcanzó los 47 km/h en apenas tres segundos, y el impacto, que se prolongó durante nueve segundos, deformó los últimos vagones del Iryo y provocó su descarrilamiento por la zona central, con el coche 3 volcado lateralmente.
Tras el choque, la maquinista informó de que se encontraba bien, pero no logró contactar con el jefe de tripulantes. Minutos después alertó de que una responsable de restauración había quedado atrapada en el coche 3 con heridas en la cabeza, y de que los pasajeros de ese vagón no podían salir al estar volcado. A las 9.03 horas mantuvo una videollamada con el centro de control de Iryo, a la que se sumaron después directivos de mantenimiento, operaciones y maquinistas.
Adif suspendió la circulación ferroviaria a las 9.12 horas, una vez confirmada la colisión. Los primeros agentes de la Guardia Civil llegaron al lugar diez minutos después del impacto, seguidos de los equipos de emergencia. Diez de los heridos continúan hospitalizados, dos de ellos en la UCI del Hospital General Universitario de Toledo.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.