Más allá del tren: el mantenimiento de carreteras, agua y energía, también en riesgo en España
Más allá del tren: expertos alertan del envejecimiento y la falta de mantenimiento en carreteras, agua y energía en España, con cifras de inversión.
Las tragedias de Adamuz y Urda han puesto el foco en el mantenimiento del ferrocarril, pero un análisis de El Periódico de Aragón apunta a que el problema de conservación de infraestructuras va mucho más allá de los trenes. Según el economista José Carlos Díez, la inversión pública en infraestructuras, descontada la inflación, se ha recortado un 70% desde 2007, y resume el diagnóstico en dos problemas: inversión insuficiente y mantenimiento deficiente.
La investigadora de Fedea Judith Arnal señala que, desde 2019, el precio de los billetes de tren ha caído un 40% en términos reales y el tráfico ha crecido un 47%, mientras que el gasto en mantenimiento solo ha subido un 9% en ese mismo periodo. Un trabajo de Ginés de Rus y Carlos Ocaña, publicado en febrero, habla de problemas serios de envejecimiento y obsolescencia en infraestructuras hídricas, energéticas y de transporte, y recomienda priorizar el mantenimiento de lo existente frente a nuevas obras.
La patronal Seopan estima que España necesitará invertir unos 407.000 millones de euros en la próxima década en infraestructuras, de los que 127.000 millones corresponderían a conservación. Por áreas, la hidráulica necesita 124.000 millones, la viaria 104.000 y la ferroviaria 102.000. Fernando González Cuervo, de EY, subraya que el reto es sobre todo de conservación, modernización y adaptación al cambio climático, y no tanto de falta de infraestructuras, ya que España es el país de la Unión Europea con más kilómetros de autovías y autopistas.
En carreteras, Seopan calcula un déficit acumulado de unos 7.700 millones entre el Estado, las comunidades autónomas y las diputaciones, y recuerda que el transporte por carretera supone el 85,4% del transporte interior de pasajeros y el 95,8% del de mercancías. En el ámbito hidráulico, Fedea advierte de que gran parte de las instalaciones supera los 50 años de antigüedad y estima un déficit inversor de 3.000 a 4.000 millones anuales.
El texto recuerda también que, tras el accidente de Adamuz, el Ministerio de Transportes acordó con los sindicatos un incremento de 1.800 millones en mantenimiento ferroviario hasta 2030, pero casi nueve meses después los nuevos convenios de financiación aún no se han firmado. Para la conexión con Zaragoza, la noticia es de ámbito estatal y provincial aragonés en su enfoque general, sin datos específicos de la ciudad en el texto original.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.