Vivienda, joyas y gas pimienta marcan la tensión política en España
Vivienda, una investigación sobre joyas y el incidente del gas pimienta reflejan la tensión política española en plena precampaña.
La política española afronta una precampaña permanente con tres asuntos que han concentrado el debate esta semana: el desahucio en Madrid de una mujer de 87 años, unas joyas valoradas en más de 1,3 millones de euros cuyo origen aún no está confirmado y el incidente protagonizado por la diputada del PP Ana Vázquez con un bote de gas pimienta en el Congreso.
El desahucio de Maricarmen, que llevaba 71 años en la misma vivienda, ha situado de nuevo el acceso a la vivienda en el centro de la discusión. Sumar reclama al PSOE un decreto que, según sostiene, habría evitado el lanzamiento, mientras el Gobierno responsabiliza al PP. El caso se suma al debate sobre el llamado ‘aticazo’ en Madrid y a la división de competencias entre el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
La vivienda también ha evidenciado el desgaste de los partidos, después de décadas de medidas y planes sin resolver el problema. El texto plantea que, además de revisar las políticas, puede ser necesario aclarar quién responde por los resultados en un ámbito donde las responsabilidades están fragmentadas.
En el frente judicial, Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, ha sido enviada a juicio por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. También han sido citadas las dos hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra, relacionado con unas joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho y valoradas en más de 1,3 millones.
Zapatero sostiene que tres juegos fueron un regalo personal del rey Abdalá de Arabia Saudí en 2007 y ha solicitado al juez que pida cooperación a Riad para confirmar su versión. Por ahora, no consta una confirmación oficial saudí sobre ese relato.
El tercer episodio se produjo en el Congreso, donde Ana Vázquez exhibió un bote de gas pimienta al hablar de la situación en Ceuta. La diputada fue expulsada y, posteriormente, un asesor manipuló el espray en unos baños, lo que obligó a precintar varias dependencias y dejó a 12 personas atendidas. El incidente desplazó el foco de la situación migratoria de Ceuta, donde siguen miles de personas sin atender, entre ellas varios centenares de menores. El Gobierno de Pedro Sánchez ha admitido que el control marroquí falló el 30 de julio, aunque España mantiene la necesidad de cooperar con Marruecos para gestionar las llegadas y los retornos. El análisis afecta al conjunto de España y, por tanto, también al debate político que sigue Zaragoza como capital aragonesa, aunque no recoge medidas ni hechos específicos de la ciudad.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.