El acceso con Google o Apple puede poner en riesgo todas tus cuentas
Usar Google o Apple para iniciar sesión puede facilitar accesos indebidos y exponer datos. Revisar permisos ayuda a reducir riesgos.
Iniciar sesión en webs y aplicaciones con las cuentas de Google o Apple ahorra tiempo, pero también puede concentrar riesgos para la privacidad y la seguridad digital. Si un ciberdelincuente accede a una de esas cuentas, podría entrar automáticamente en todos los servicios vinculados.
Este sistema evita tener que crear y recordar contraseñas diferentes, pero convierte la cuenta principal en una llave maestra. Además, perder el acceso al correo, sufrir un bloqueo o tener problemas de verificación puede dejar al usuario fuera de varias plataformas a la vez.
El inicio de sesión también implica compartir información entre servicios. La web externa suele recibir datos como el nombre, el correo electrónico y la foto de perfil, mientras que Google puede registrar las páginas visitadas, las horas de acceso y los servicios utilizados. Apple permite ocultar el correo real mediante una dirección aleatoria, aunque la actividad sigue vinculada al ID de Apple.
Con el tiempo, los permisos concedidos a aplicaciones que solo se utilizaron una vez pueden formar una red de cuentas conectadas al perfil principal. Para reducir ese riesgo, se recomienda reservar este método para aplicaciones conocidas y de confianza, y utilizar un correo secundario o temporal en servicios poco conocidos o compras puntuales.
También conviene revisar periódicamente los ajustes de privacidad de Google o Apple, en el apartado de aplicaciones con acceso a la cuenta. Desde allí se pueden consultar y eliminar los permisos de webs y servicios que ya no se utilizan, una medida útil para cualquier usuario de Bilbao y del resto de Bizkaia.
Información elaborada a partir de Deia.