Una Tolosa argentina nacida a la sombra de un retoño del árbol de Gernika
Un libro reconstruye la historia de la Tolosa argentina y de los retoños del árbol de Gernika repartidos por 60 localidades de Argentina.
La localidad argentina de Tolosa, fundada en 1871 junto a La Plata, conserva un fuerte vínculo con Euskal Herria: su nombre homenajea a los abuelos guipuzcoanos de su fundador, Martín José Iraola, y uno de sus primeros símbolos fue un retoño del roble de Gernika llevado desde Euskadi por Marcos Antonio Muñoa Iraola.
Esta historia es la que reconstruye el nuevo libro de Alberto Irigoyen Artetxe y Josu Legarreta Bilbao, una publicación de 248 páginas editada por el Centro Basko Euzko Etxea de La Plata con el apoyo de la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad del Este. La obra documenta la presencia de retoños del árbol de Gernika en unas 60 localidades argentinas repartidas por doce provincias.
La investigación se apoya en documentación histórica, fotografías, testimonios, publicaciones de época y archivos de las euskal etxeak. Según explican sus autores, cada plantación refleja la historia de quienes emigraron, fundaron asociaciones para reunirse lejos de casa y quisieron transmitir a sus descendientes una identidad vinculada al símbolo de las libertades vascas.
El libro también recoge el papel de Tolosa durante la construcción de La Plata, cuando la localidad acogió a ingenieros, arquitectos y trabajadores, y los talleres del Ferrocarril del Oeste. Un antiguo documento histórico, aportado por Legarreta a DEIA, describe aquel primer roble que daba sombra a buena parte de la plaza.
La obra sitúa además el origen del símbolo en la tradición musical: el Gernikako Arbola de José María Iparraguirre cruzó el Atlántico mucho antes que los retoños del roble foral y se convirtió en himno de los primeros centros vascos argentinos, como la sociedad Laurak Bat de Buenos Aires, fundada en 1877.
Entre las localidades donde los autores documentan ejemplares figuran Buenos Aires, La Plata, Bahía Blanca, Tandil, Mar del Plata, Rosario, Córdoba o Mendoza. Para Bilbao, la noticia es un recordatorio de la dimensión internacional de los símbolos vascos y de la huella que dejó la emigración de la capital vizcaína y de su entorno en el otro lado del Atlántico.
Información elaborada a partir de Deia.