El experto Álex Rayón advierte de que la IA hará los trabajos de los alumnos si la escuela no cambia
Álex Rayón, experto en IA, advierte de que sin cambios en la evaluación los alumnos delegarán sus trabajos en la IA y propone un uso guiado.
Álex Rayón, doctor en Inteligencia Artificial clásica y defensor del pensamiento crítico frente a la dependencia tecnológica, advierte en una entrevista publicada por Deia de que, si el sistema educativo sigue pidiendo los mismos trabajos de siempre, la IA acabará haciéndolos por los alumnos. Según explica, el reto más importante de la educación en los próximos cinco a diez años es definir hasta dónde llega el apoyo de la herramienta y dónde empieza la delegación del esfuerzo.
Rayón distingue entre la IA clásica, que desarrolla tareas concretas desde 1956, y la IA generativa, la que responde en lenguaje natural. Considera perjudicial confundirlas y sostiene que la verdadera revolución es la democratización del acceso, que permite a cualquier persona interactuar con redes neuronales complejas sin saber programar.
Sobre los límites de la tecnología, el experto señala tres fronteras que, a su juicio, la IA difícilmente superará: la conciencia y el entendimiento moral del entorno, la empatía y la creatividad abstracta capaz de crear algo nuevo desde cero. Respecto al pensamiento crítico, afirma que la IA produce resultados sin pensar, mientras que la mente humana puede fragmentar problemas complejos e imaginar soluciones para situaciones inéditas.
Entre los jóvenes, Rayón alerta de la pérdida de la costumbre de cuestionar y contrastar la realidad, así como de habilidades para resolver conflictos humanos reales. Para un uso adecuado propone trocear las tareas: primero la búsqueda y síntesis de información, después la redacción propia y, solo al final, la revisión con la herramienta. Advierte además de la llamada «deuda cognitiva» y de la falta de reglamentos claros en los centros educativos españoles.
Rayón dirige el proyecto Kriteria, impulsado por la empresa Brain & Code, que busca enseñar a convivir con la inteligencia artificial a jóvenes de entre 10 y 18 años. Según su investigación, el uso de chatbots no debería comenzar antes de los 12 años, en línea con el modelo noruego. La entrevista completa recoge también sus reflexiones sobre privacidad y precios de las plataformas.
Información elaborada a partir de Deia.